Comenzó el juicio oral contra Pity Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz

El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados se sentó hoy en el banquillo de los acusados de los tribunales de la Ciudad de Buenos Aires, para hacer frente al juicio oral por el crimen ocurrido en julio de 2018 en un complejo habitacional de Villa Lugano. El proceso pasó a un cuarto intermedio hasta el miércoles.

Por Redacción

Así llegó Pity Álvarez a tribunales este lunes. Foto: Noticias Argentinas

El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados, Cristian “Pity” Álvarez, se sentó este lunes en el banquillo de los acusados de los tribunales de la Ciudad de Buenos Aires para hacer frente al juicio oral por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré de Villa Lugano. El debate, iniciado a las 10:00 bajo la presidencia del juez Gustavo Goerner, arrancó marcado por los infructuosos intentos de la defensa por suspender el proceso aduciendo problemas de salud mental.

Ocho años después del hecho que el propio músico admitió en su momento —»Lo maté porque era entre él o yo», llegó a declarar—, la jornada inaugural dejó expuesto el contraste entre la estrategia del abogado defensor, Javier Aldo Marino, y la postura firme de la fiscalía y la querella.

Lectura de cargos y sobreseimiento parcial


Al inicio de la audiencia, tras quitarse el gorro y los anteojos de sol a pedido del magistrado, Álvarez escuchó las imputaciones en su contra mientras jugaba con una birome y su gorra. En la sala se encontraban presentes la hija de la víctima, Jacqueline, junto a su madre, y la segunda pareja de Díaz, representadas por los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola.

El tribunal formalizó las acusaciones sobre dos causas pendientes. La primera es el homicidio agravado de Cristian Maximiliano Díaz (36), motivado en su origen por un conflicto menor surgido en el barrio. La otra causa es por privación ilegítima de la libertad con violencia y amenazas (2016), causa iniciada por su mánager Claudia Crespo y su amiga Florencia Batalla.

Respecto al segundo expediente, el defensor solicitó la extinción de la acción penal por prescripción. La postura fue acompañada por el fiscal Sandro Abraldes, quien precisó que ambas víctimas expresaron no querer continuar con el proceso, por lo que solicitó la absolución del músico en dicho tramo.

La declaración del músico y los planteos de la defensa


Consultado sobre si prestaría declaración indagatoria, Álvarez adelantó de voz ronca que lo hará «más adelante». Durante el interrogatorio de identificación, dijo no recordar su número de DNI ni su domicilio anterior, aunque detalló sus affecciones de salud (hipertensión, diabetes y secuelas de una operación de cadera) y su situación económica actual: «Tengo una cuenta de billetera virtual donde mi hermana me deposita dinero… solamente eso es lo que puedo usar», indicó.

En cuanto a sus adicciones, señaló ser «muy adicto a la pasta base», aclarando que no la consume «desde el 92» por decisión propia y que en el presente solo «coquetea con la marihuana».

A lo largo de la mañana, la actitud del acusado distó de ser activa. En varios pasajes se recostó sobre la silla con la cabeza hacia atrás, los ojos cerrados y los brazos cruzados, aparentando dormitar. Esto llevó al defensor Marino a reiterar una solicitud para suspender la audiencia: «El señor Álvarez no está presente… no me parece razonable que se someta a juicio a una persona con una disminución importante de su capacidad».

Álvarez junto a Cristian Maximiliano Díaz.

El rechazo del Tribunal


El fiscal Abraldes rechazó de plano el recurso de la defensa, tildándolo de «obstructivo». Sostuvo que esa supuesta desconexión no se evidenció en los recientes shows del artista ni en las entrevistas otorgadas a medios nacionales. «Dormirse o aburrirse no habilita a suspender el juicio», enfatizó el fiscal, postura a la que se sumó el querellante Fernando Burlando.

Pasadas las 12:30, el Tribunal Oral en Lo Criminal (TOC) desestimó el pedido de suspensión. Los jueces recordaron el dictamen del Cuerpo Médico Forense, el cual determinó que el músico cuenta con la reserva cognitiva suficiente para afrontar el debate, e hicieron notar que el imputado respondió sin dificultad a las preguntas personales y reaccionó de inmediato cada vez que su abogado requirió su atención.

«El desarrollo del juicio no puede quedar supeditado a la voluntad del acusado», concluyó el presidente del tribunal, ordenando la continuidad del proceso.

La audiencia pasó a un cuarto intermedio hasta el miércoles


Tras la resolución de los planteos iniciales, la audiencia avanzó hacia la discusión sobre la nómina de testigos para las próximas jornadas. El Ministerio Público Fiscal informó la intención de citar a diez testigos para la primera etapa, de los cuales nueve prestarían declaración presencial y uno sería incorporado por lectura. Ante este escenario, el defensor Javier Marino solicitó limitar la cantidad de testimonios por audiencia a un máximo de cinco, argumentando que la condición de salud de Cristian «Pity» Álvarez le impide sostener la atención durante jornadas extensas.

Frente al pedido de la defensa, el presidente del tribunal, Gustavo Goerner, consultó sobre la viabilidad de acotar la agenda diaria, intervención a la que se sumó el querellante Fernando Burlando para requerir precisiones sobre la duración y los horarios de los debates.

Finalmente, tras evaluar las dinámicas propuestas para no dilatar el proceso ni perjudicar la capacidad de seguimiento del imputado, la defensa manifestó su conformidad con fijar audiencias más breves que contemplen un cupo reducido de declaraciones.

De esta manera se pasó a un cuarto intermedio hasta el miércoles.


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