El Ministerio Público Fiscal de Bariloche sigue en crisis: tomó licencia otro fiscal jefe
A los problemas internos causados por la denuncia de un grupo de funcionarios judiciales contra la fiscal jefa Betiana Cendón, ahora se suma la licencia pedida por el fiscal jefe Martín Lozada. Todo repercute puertas adentro del edificio de la calle Anasagasti y Otto Goedecke de Bariloche.
En el edificio de la calle Anasagasti y Otto Goedecke de Bariloche se respira desde hace semanas un clima ríspido. Allí, funciona el Ministerio Público Fiscal que está en ebullición. A la crisis que originó las denuncias que un grupo de funcionarios judiciales y un empleado jerárquico presentó a principios de septiembre pasado contra la fiscal jefa Betiana Cendón, ahora se sumó la licencia médica del fiscal jefe Martín Lozada.
Lozada estará ausente hasta el 31 de este mes, informaron fuentes judiciales. Diario RÍO NEGRO intentó comunicarse con Lozada para conocer los motivos de su licencia, pero no hubo comentarios. Fuentes judiciales informaron que se trata de una licencia médica.
La feria judicial empezará el 1 de enero 2026. El fiscal Gerardo Miranda subrogará ese cargo mientras Lozada esté de licencia.
Lozada y Cendón son quienes conducen el funcionamiento de las fiscalías en Bariloche. Cendón enfrenta un sumario por la denuncia en su contra por presuntos hechos de violencia laboral, persecución gremial, acoso psicológico y hostigamiento sistemático. El sumario lo dispuso a principios de noviembre pasado por unanimidad el Consejo de la Magistratura, que no la suspendió en forma preventiva en sus funciones a pesar del reclamo de los denunciantes.
Por eso, Cendón sigue trabajando, pero solo avocada a las causas que ella tramita. Ahora, Miranda deberá coordinar el seguimiento de las causas que están a cargo de Lozada.
La conducción en crisis
Fuentes judiciales expresaron en voz baja que lo que ocurre en el Ministerio Público Fiscal de Bariloche es “una ausencia de conducción” y eso repercute en el trabajo cotidiano.
Además, hay un fiscal adjunto y tres empleados jerárquicos de licencia psiquiátricas originadas, en su mayoría, por el caso Cendón, revelaron las fuentes. Todo ese repercute en el clima laboral.
A las licencias, se suman las rotaciones de empleados que no pueden trabajar bajo el mando de Cendón, porque están ofrecidos como testigos de los denunciantes. Esos empleados dependen de Lozada. Varios se enteraron este martes de que el fiscal jefe estará fuera por licencia médica.
Como consecuencia hay una sobrecarga de tareas que recae sobre una parte del personal de la primera y segundas líneas, indicaron las fuentes.
El fiscal general Fabricio Brogna es el responsable directo de lo que sucede en las fiscalías de la provincia. Desde Viedma intentan transmitir calma y mostrar que pese a los problemas internos el servicio que ofrece el Ministerio Público Fiscal no se ha resentido en Bariloche. Destacan que casi no hubo suspensión de audiencias.
Aún así, la procesión se vive en los pasillos y despachos del edificio de Anasagati y Otto Goedecke.
Renuncias y partidas
Los problemas no son nuevos. El exfiscal Martín Govetto renunció en febrero pasado desbordado por la cantidad de trabajo y enfrentado con los responsables de la conducción del Ministerio Público Fiscal. Además, el entonces fiscal César Lanfranchi asumió a finales de marzo último como juez de garantías.
La carga de trabajo de los fiscales, en líneas generales, es muy superior a la de los jueces de garantías, que solo dictan resoluciones en la primera etapa del proceso penal. De hecho, no tienen que elaborar sentencias. Esa responsabilidad es de los jueces de juicio.
Los jueces de garantías no tienen causas ni personal a su cargo. Así lo estableció la reforma procesal que entró en vigencia en 2017. Fiscales y jueces de garantías tiene casi la misma remuneración. Puede variar por ítems como el de la antigüedad.
En octubre se jubiló la entonces fiscal Alejandra Bartolomé. Ese mismo mes, Tomás Soto renunció al cargo de fiscal. Soto es uno de los que denunció a Cendón.
El fiscal Guillermo Lista, los fiscales adjuntos María Fernanda Orticelli y Álvaro Vitterbori, la defensora adjunta pública Mónica Goye y el jefe de división Germán Rafael Torres son los otros denunciantes. Y meses atrás había renunciado además la fiscal adjunta Clara Moldes.
Miranda fue designado fiscal y cubrió la vacante que dejó Govetto. Facundo D´Apice asumió como fiscal y cubrió la partida de Lanfranchi. Pero siguen dos fiscalías sin cabeza.
Lozada y una causa que lo dejó expuesto
Lozada quedó golpeado tras la absolución del exintendente Gustavo Gennuso, que había sido acusado en la mega causa Techo Digno, donde hay varios exjefes comunales de Río Negro imputados. Era una causa de alto voltaje político.
El tribunal de juicio, integrado por los jueces Juan Martín Arroyo, Gregor Joos y Bernardo Campana, absolvió por unanimidad a Gennuso porque la fiscalía no probó la acusación contra Gennuso por peculado.
Es más, cuestionaron a Lozada por la calificación legal que planteó y que para el tribunal fue errónea. Una crítica dura para un funcionario judicial, como Lozada, con tantos años de experiencia. Fue una sentencia que lo dejó expuesto.
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