Intento de femicidio en Cipolletti: confirmaron la prisión preventiva para el acusado de intentar asfixiar a su expareja
La Fiscalía rechazó la solicitud de la defensa para otorgarle la libertad con tobillera electrónica. El juez de revisión ratificó la medida preventiva tras considerar la gravedad del hecho, el riesgo para la víctima y el reiterado incumplimiento de las restricciones de acercamiento.
En una audiencia celebrada este jueves en el Foro Penal de Cipolletti, la Justicia confirmó que el hombre imputado por intentar asesinar a su expareja continuará en prisión preventiva. El juez de revisión, Marcelo Gómez, rechazó el planteo de la defensa técnica y ratificó lo dispuesto previamente por la jueza de Garantías, Amorina Sánchez Merlo, al considerar que la medida cautelar es indispensable para resguardar la integridad de la víctima.
El pedido de la defensa
Durante la audiencia, el abogado defensor del acusado solicitó que su asistido recuperara la libertad bajo el control de una tobillera electrónica con monitoreo satelital. Como propuesta alternativa, sugirió fijar domicilio en la casa del padre del imputado, situada en la ciudad de General Roca, argumentando que el hombre necesita trabajar para afrontar la cuota alimentaria de sus dos hijos menores de edad.
En sus argumentos, el letrado sostuvo que su cliente carece de antecedentes penales computables y minimizó la acusación, definiendo el episodio como «una simple discusión que duró algunos minutos» que debió encuadrarse bajo la figura de lesiones leves. Sin embargo, al ser consultado sobre el informe socioambiental —requisito fundamental en estos casos—, la defensa admitió que no contaba con dicho estudio.
La postura de la Fiscalía: «Sintió que iba a morir»
El fiscal del caso, Martín Pezzetta, se opuso tajantemente a cualquier morigeración de la medida privativa de libertad. Remarcó que el hecho reviste una extrema gravedad y recordó las circunstancias en las que se produjo: el hombre ingresó de noche y a traición al domicilio de la víctima, sabiendo que tenía vigente una prohibición de acercamiento.
«La defensa habla de delitos menores; sin embargo, la jueza lo entendió como una situación grave. El abogado dice que la víctima no está diciendo la verdad cuando declaró que el imputado la arrojó contra la cama y le colocó una almohada en el rostro impidiéndole respirar, llevándola al punto del desvanecimiento. Esto lo hizo cuatro veces», enfatizó Pezzetta, asegurando que el Ministerio Público Fiscal ratifica plenamente el testimonio de la mujer.
Asimismo, la representación fiscal argumentó que el imputado no solo violó las pautas fijadas por el Juzgado de Familia en el marco de la causa por violencia familiar, sino que tampoco cumplió con el tratamiento indicado para controlar sus conductas violentas. Ante la falta de elementos nuevos y la ausencia del informe ambiental, la Fiscalía instó a mantener la prisión preventiva para garantizar el desarrollo del proceso y evitar nuevos ataques.
Ratificación judicial
Tras escuchar los alegatos de las partes, el juez Marcelo Gómez concluyó que la resolución de la jueza de Garantías no fue arbitraria, sino ajustada a derecho y con un claro enfoque de protección hacia la víctima.
Por este motivo, confirmó la continuidad de la prisión preventiva, aunque aclaró que queda habilitada la vía para dictaminar, en caso de ser solicitado formalmente en otra instancia, un pedido de prisión domiciliaria, debate que no formó parte de la audiencia del jueves.
Un ataque planificado en la oscuridad
El hecho por el cual el hombre se encuentra procesado ocurrió durante la madrugada del pasado 20 de septiembre, en el barrio 10 de Febrero de Cipolletti. Aprovechando la ausencia de los hijos de la mujer, el agresor ingresó de manera ilegítima a la vivienda y permaneció oculto en la oscuridad de una de las habitaciones.
Cuando la mujer regresó a su hogar y encendió la luz, fue emboscada y atacada. De acuerdo con la acusación, el agresor la arrojó a la cama e intentó asfixiarla en reiteradas oportunidades utilizando una almohada. La víctima logró defenderse utilizando una espátula, aunque resultó con múltiples lesiones en el rostro, cuello, manos y abdomen.
Al momento de la agresión, el sujeto violó una perimetral dictada en febrero por el Juzgado de Familia que le impedía acercarse a menos de 500 metros de la víctima y de su residencia. Por estos hechos, el Ministerio Público Fiscal imputó al hombre por tentativa de femicidio, violación de domicilio y desobediencia a una orden judicial.
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