Muerte de la joven buzo en Puerto Madryn: imputarán al instructor por homicidio culposo

El próximo lunes se realizará la audiencia de apertura de la investigación penal contra el instructor de buceo Thiago Nahuel Pocovi, quien será imputado por el delito de homicidio culposo.

Por Redacción

Imputarán al instructor de Sofía por homicidio culposo.

A casi cinco meses de la tragedia ocurrida en aguas de Puerto Madryn, la Justicia avanzará con la investigación por la muerte de Sofía Devries, la joven de 23 años que falleció durante una inmersión en el ex buque hundido Hu Shun Yu. El próximo lunes se realizará la audiencia de apertura de la investigación penal contra el instructor de buceo Thiago Nahuel Pocovi, quien será imputado por el delito de homicidio culposo.

La audiencia tendrá lugar en los Tribunales de Puerto Madryn y será presidida por la jueza penal Marcela Alejandra Pérez Bogado. El instructor participará de manera virtual debido a que actualmente reside en la ciudad de Buenos Aires.

La tragedia ocurrió durante una inmersión de aguas profundas


Sofía Devries murió el 16 de febrero pasado durante una salida de buceo en el parque subacuático del pesquero chino Hu Shun Yu 809, hundido hace una década y convertido en uno de los sitios de inmersión más reconocidos de Puerto Madryn.

La joven había viajado desde Moreno, provincia de Buenos Aires, junto a su pareja con el objetivo de obtener una certificación internacional de buceo. Su cuerpo fue hallado dos días después, el 18 de febrero, por efectivos de la Prefectura Naval Argentina en la zona de la popa del buque hundido.

La hipótesis de la Fiscalía


Según la imputación presentada por el fiscal Alex Williams y el funcionario Juan Pablo Santos, el instructor Thiago Nahuel Pocovi, certificado por la organización internacional PADI, estaba a cargo de un grupo de siete buceadores durante la inmersión.

La investigación sostiene que al momento de iniciar el descenso las condiciones de visibilidad bajo el agua eran extremadamente reducidas, lo que impedía una supervisión directa y efectiva de todos los participantes. Pese a ello, la actividad continuó.

De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, Sofía y su pareja quedaron sin supervisión cuando alcanzaron el fondo, mientras el resto del grupo comenzaba el ascenso. En esas circunstancias, la joven habría presentado signos de malestar y se retiró el regulador de respiración.

Su pareja intentó asistirla ofreciéndole su propio regulador y tratando de inflar el chaleco compensador para ascender juntos a la superficie. Sin embargo, durante la maniobra ambos se separaron y el hombre no pudo volver a descender para auxiliarla. La autopsia determinó que Sofía murió por ahogamiento.

La imputación por homicidio culposo


La Fiscalía considera que el instructor actuó en presunta violación de los protocolos y normas de seguridad que regulan la actividad del buceo recreativo y profesional.

Por este motivo, el Ministerio Público Fiscal calificó provisoriamente el hecho como homicidio culposo, delito previsto en el artículo 84 del Código Penal para los casos en que una persona provoca la muerte de otra por imprudencia, negligencia, impericia o incumplimiento de los deberes de cuidado.

Durante la audiencia prevista para el lunes, la Fiscalía notificará formalmente al imputado los hechos que se le atribuyen y solicitará la apertura de la investigación penal preparatoria, etapa en la que se continuará con la producción y recolección de pruebas para determinar si corresponde elevar la causa a juicio oral.

Quién era Sofía Devries


Sofía Devries tenía 23 años y era oriunda de Moreno, en la provincia de Buenos Aires. Estudiaba Comunicación y Administración, trabajaba en un emprendimiento familiar y desarrollaba contenido en redes sociales relacionado con viajes, bienestar y estilo de vida.

El buceo era una de sus grandes pasiones. Según se pudo reconstruir durante la investigación, el día previo a la tragedia había completado junto a su pareja el curso Open Water, una certificación básica que habilita inmersiones de hasta 18 metros de profundidad. Al día siguiente participó de una nueva instancia de capacitación para descender hasta 30 metros, durante la cual ocurrió el fatal accidente.

Durante las primeras horas de búsqueda, antes del hallazgo del cuerpo, su pareja, Leonardo, había publicado un conmovedor mensaje en redes sociales: «Todavía te espero. Sofía es mi mujer, mi compañera. Nos vinimos a Puerto Madryn a certificar un curso de buceo. Lamentablemente, tuvimos un accidente bajo el agua y no la encontramos desde ayer. Quiero encontrarla».

Cinco meses después de aquella tragedia, la causa judicial inicia ahora una nueva etapa con la imputación formal del instructor a cargo de la actividad.



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