Keiko quiere redimir a su padre Alberto
Keiko Fujimori podría terminar mañana, a sus 41 años recién cumplidos, como la primera mujer en ser elegida presidente de Perú, sucediendo a su encarcelado padre Alberto en el sillón que éste ocupó hace más de 30 años.
El balotaje dará la respuesta al reto emprendido por la hija del expresidente, que busca coronar una carrera política para limpiar el estigma que recae sobre su apellido. Para ello Keiko debe culminar la travesía a las urnas, que cruzó cargando la pesada herencia de corrupción y autoritarismo que significó el gobierno fujimorista entre 1990 y 2000.
Impenetrable y fría, Keiko reconstruyó su imagen pública buscando transmitir valores, como un espíritu democrático, en un intento de distanciarse de la imagen de autócrata de su padre, quien el 5 de abril de 1992 dio un autogolpe con el que cerró el Congreso, tomó el control reeligiéndose dos veces en la presidencia.