La cárcel y un megaconcierto lo volvieron un fenómeno cultural
Es un ícono del siglo XX y su figura probablemente trascenderá en la Historia. Mandela viene a ser en la cultura lo que Beethoven fue en la música. Un fenómeno inédito. Diversas detenciones y condenas tuvo que sufrir el entonces activista social en su lucha contra el ‘apartheid’ para transformarse en un símbolo de libertad. Pero lo que marcó un punto de inflexión fue la condena a cadena perpetua que recibió en 1964. Aquí se forja la historia del hombre que deja de ser hombre para convertirse en un símbolo de paz, lucha y libertad. Este evento repercutió en la sociedad y la cultura, tanto así que años después se originó todo un ‘boom’ de la figura de Mandela. De hecho, Mandela fue por mucho tiempo considerado como un “terrorista” en los medios occidentales, hasta que un megaconcierto contribuyó a perfilar su imagen planetaria, hace 25 años, el 11 de junio de 1988, en el estadio de Wembley, Londres. Para Tony Hollingsworth, un empresario militante, de lo que se trataba era de contribuir a la liberación de Mandela, prisionero del régimen desde 1962, liberándolo de la etiqueta de “terrorista” con que lo estigmatizaba en particular la primera ministra británica Margaret Thatcher. “Usted no puede salir de prisión como un terrorista, pero puede salir de prisión si es un líder negro”, explicó en una visita a Johannesburgo. El plan de Hollingsworth era organizar un concierto que reuniera a los más grandes y convirtiera a Mandela en un ícono del público occidental, lo que debía empujar a los gobiernos a endurecer el tono contra el régimen segregacionista de Pretoria. Se acercó al arzobispo Trevor Huddleston, presidente del Movimiento británico contra el Apartheid: “Mandela y el movimiento debían ser considerados como algo positivo, como algo que a usted le gustaría tener en su sala de estar”, dijo Mike Terry convenció al ANC, al tiempo que Hollingsworth lograba hacer firmar a 83 artistas, entre otros Simple Minds, Dire Straits, Sting, George Michael, Eurythmics, Eric Clapton, Whitney Houston, Stevie Wonder… El histórico concierto de Wembley de 11 horas fue retransmitido en 70 países y visto por más de la 500 millones de personas. Mandela fue liberado 19 meses después -en febrero de 1990- tras 26 años. Otro concierto celebró el acontecimiento. “La perspectiva de una inminente liberación de Nelson Mandela parecía irrealista”, diría más tarde Mike Terry, quien no tiene “ninguna duda” de que el concierto en Wembley tuvo un “papel decisivo” para lograrlo.