La crisis de ingresos fue dispar en Neuquén y Río Negro

Los envíos nacionales registraron una tendencia similar en ambas provincias, pero la crisis de recaudación propia fue peor para la gestión de Omar Gutiérrez.





Las aperturas comerciales permitieron mejorar la recaudación, pero aún está lejos de recuperarse.

Las aperturas comerciales permitieron mejorar la recaudación, pero aún está lejos de recuperarse.

La pandemia del coronavirus trastocó las cuentas públicas de todas las provincias del país, sin excepción, aunque no de manera homogénea. Si bien el desempeño de los recursos de coparticipación nacional fue similar en Neuquén y Río Negro, con caídas pronunciadas en mayo y junio y una leve recuperación en agosto, la baja en la recaudación propia golpeó más a la gestión de Omar Gutiérrez, también ajustada por una merma en las regalías.

La cifra que ingresó el mes pasado a la dirección provincial de Rentas de Neuquén demostró una caída nominal interanual del 11% que, sumada a la inflación, equivale a una baja en términos reales superior al 57%.

El mismo dato para Río Negro evidenció un alza interanual del 12% nominal, equivalente a una baja real en su recaudación propia del 30%.

Ambos números representan una mejoría respecto de los meses de mayo y junio, donde todo el efecto de la cuarentena recayó sobre los ingresos provinciales, pero aún no alcanzan para acomodar las cuentas de las Tesorerías.

“Los recursos por impuestos provinciales refieren casi exclusivamente a la actividad económica como Sellos e Ingresos Brutos. Cuando la actividad baja, la recaudación de esos impuestos también, al margen de que también existe un retraso en los pagos y dificultades de cobro producto de la situación que estamos viviendo”, definió el sociólogo y especialista en Economía del Centro CEPA, Luciano Foggia.

“Si no hay cambios bruscos, septiembre será parecido a agosto. Si más provincias vuelven a fase 1, no serán buenas noticias”.

Para Luciano Foggia del Centro CEPA, aún falta para ver una recuperación.

El último informe elaborado por la organización indicó que agosto fue el primer mes de la pandemia que mostró “leve recuperación” en términos reales de los envíos de coparticipación nacional a las provincias, del 1,6%. Este promedio fue superior para Neuquén y Río Negro, cuyos aumentos se ubicaron en el orden del 3%, también traccionados por las ayudas extraordinarias que dispuso el gobierno nacional.

“Lo que registramos fue una caída sistemática de los valores reales de mayo a esta altura, con un cambio de tendencia a partir de agosto”, evaluó Foggia.

Si bien indicó que, en general, son ingresos “muy significativos para las provincias”, aclaró que la dependencia de la región sobre estos recursos no es igual. En Río Negro, los envíos nacionales representan casi un 69% de los ingresos totales mientras que Neuquén es la segunda jurisdicción, después de la Ciudad de Buenos Aires, donde tienen menor incidencia: son cerca de un 42% del total.

Esto se explica por el peso de las regalías hidrocarburíferas, también afectadas por el parate de la industria. El dato de julio, último disponible, evidenció una recuperación cercana a los valores de abril, aunque la baja en la producción y los precios no anticipa un crecimiento que equipare los números ingresados con los esperados. El presupuesto de Neuquén había estimado embolsar regalías por 50.500 millones de pesos en el año pero, al cierre del primer semestre, apenas había alcanzado 19.200 millones.

La región no escapó al aguinaldo en cuotas

Neuquén y Río Negro integraron el grupo de nueve provincias que este año cancelaron en cuotas el medio aguinaldo para sus trabajadores estatales. La región se vio en serias dificultades para afrontar el pago y estableció esquemas de desdoblamiento que finalizarán entre este y el próximo mes.

El cronograma de Neuquén estableció una sola cuota a fines de julio para todos los trabajadores con salarios brutos de hasta 60.000 pesos y tres para quienes tuvieran sueldos superiores a ese monto. La planta política cobrará recién este mes.

Río Negro utilizó una metodología similar, pero priorizó el pago único para los trabajadores esenciales.

Otras jurisdicciones que debieron desdoblar el medio aguinaldo fueron la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Entre Ríos, Tucumán y Chubut. Esta última es la que arrastra una mayor complicación, pues estableció un cronograma de aguinaldos en seis tramos y aún adeuda el pago de salarios a sus empleados provinciales. Mendoza fue otra que presentó un escenario complejo: comenzará a pagar los aguinaldos recién este mes y finalizará en diciembre.

El secretario general de ATE, Carlos Quintriqueo, afirmó tras un encuentro con estatales de todo el país que “la pandemia repercutió en una caída de ingresos en todas las provincias”, pero evaluó que “la disparidad salarial sigue siendo muy alta”.

La mayoría de los gobernadores que no se vieron en problemas para cancelar las obligaciones salariales fueron aquellos que pagan sueldos más bajos. El dirigente ejemplificó que Santiago del Estero tiene un promedio salarial de 15.000 pesos y San Luis de 26.000, mientras que el de Neuquén asciende a 65.000.

65.000
pesos es el promedio salarial que tiene la Provincia de Neuquén entre los empleados del Estado.

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