La detención de un líder narco desata violencia en México
Queman micros, atentan contra edificios y bloquean los accesos a Guadalajara.
CIUDAD DE MÉXICO (DPA).- Las llamas de 25 autobuses quemados y las columnas de humo negro viciaron el aire. La gente se resguardó en casa y los estudiantes en las escuelas. Un cártel furioso se resistía a la captura de su líder en Guadalajara, la segunda mayor ciudad de México.
Las calles de Zapopan, un gran municipio vecino a Guadalajara, se estremecieron cuando militares capturaron cerca de una escuela femenina del Opus Dei a Erick Valencia Salazar, líder del grupo Jalisco Nueva Generación, y a su lugarteniente.
El campo de deportes del centro escolar Los Altos fue usado después como helipuerto para trasladar a los detenidos, mientras las alumnas permanecían resguardadas en la escuela.
“Empezamos a escuchar sirenas de la policía, bomberos cerca de nuestra casa”, dijo Enrique Tlacaelel Camarena, un estudiante de 20 años que vive a cuatro cuadras de la estación del tren ligero Isla Raza de Guadalajara, uno de los puntos bloqueados con un micro en llamas.
“Pensábamos que se había incendiado un tren. Después prendimos la tele y vimos que estaban bloqueando varios puntos. Sentimos un poco de temor porque mi hermano tenía clases a las cuatro de la tarde, ya había salido y no nos contestaba el teléfono”.
En México han surgido en los últimos años varias organizaciones criminales escindidas de otros grupos a partir de la captura o muerte de capos, y eso ha contribuido a desatar la violencia, con varias acciones que han tomado las calles de las ciudades.
Cerca de 50.000 personas han muerto en cinco años del actual gobierno, en su mayoría en hechos asociados con la violencia causada por la reorganización y lucha entre facciones.
Uno de estos grupos es Jalisco Nueva Generación, que está ligado al cártel de Sinaloa. Nació después de que en julio de 2010 el Ejército matara en Zapopan a Ignacio “Nacho” Coronel, uno de los principales lugartenientes de Sinaloa.
El Cártel del Milenio, que operaba para “Nacho” Coronel, se dividió en dos facciones: Jalisco Nueva Generación y La Resistencia. Los primeros responden al cártel de Sinaloa y los otros están con Los Zetas.
El grupo de Jalisco Nueva Generación, con su escuadrón de Los Mata Zetas, es señalado como responsable de la aparición de 35 cadáveres en una camioneta en el municipio de Boca del Río, cerca de Veracruz, en septiembre del año pasado.
Dos meses después la policía encontró 26 cadáveres en camionetas abandonadas en Guadalajara en los Arcos del Milenio. Fue un mensaje contra Jalisco Nueva Generación de parte de sus rivales, según las autoridades.
Al menos seis grupos, que no llegan a ser calificados de cárteles pero han desplegado gran violencia, surgieron en años recientes.
Además de los dos de Guadalajara, existen organizaciones como La mano con ojos, La nueva administración, el Cártel Independiente de Acapulco o La Barredora, que pusieron su firma a decapitaciones y otras muertes.
Muchos de capos violentos que ahora son de los más buscados del país, como el propio Valencia Salazar, no figuran en la lista de recompensas que emitió la Procuraduría General en marzo de 2009, que ha quedado desactualizada.
Grandes ciudades como Guadalajara y Monterrey se han visto sacudidas por narcobloqueos y ataques a plena luz del día. Ahora, la situación es insoportable.