La paz no llega con represión

Por Redacción

La carta destacada

Los reclamos de un sector de la sociedad, en política de seguridad y de “mano dura” como esta ocurriendo en el país, establece la urgencia de comenzar a discutir y comprender que la paz no se construye desde la represión y desde la falta de respeto a las garantias individuales.

A mi entender, la delincuencia que se quiere reprimir es una cuestión de política social y de política criminal, lo que implica no solo atacar sus causas sino tomar las determinaciones adecuadas para prevenir los delitos. El debate por la seguridad y la justicia es una deuda de la democracia con la sociedad, y debe tratarse en un marco mayor que incluya todas las circunstancias, como logro de cambios en la políticas de estado.

Medidas como las que se reclaman suelen, coyunturalmente, calmar la ansiedad o la alarma social, pero nunca ofrecen soluciones eficaces. Esta demostrado en distintos países del mundo que ni el aumento de las penas, ni la reducción de la edad de imputabilidad, ni mejorar la dotación de los policías aisladamente, obran como elementos disuasivos eficaces para reducir la delincuencia. Lejos de clamar por “mano dura” hay que comprender que los términos de las actuaciones prevención-represión y garantía-seguridad no constituyen un dilema sino que, por el contrario, deben integrarse de modo de constituir a una política de seguridad sustentable en el tiempo.

El presente reclama más seguridad y justicia, pero también más educación y trabajo para hacer la vida más digna, pero no con el horror de las armas y la brutalidad de la violencia. Manuel Vera DNI 11.875.224


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