La receta del budín más sentimental que jamás probaste: esponjoso, húmedo y aromático

Cada receta de Natalia Kiako es una invitación a reencontrarnos con la cocina. Un budín para hacer en estos días de cuarentena.





"Esta no es otra receta de budín más. Esto es emoción en forma de miga húmeda, amor esponjoso y aromático. Esto, mis amigos, es el Pastel de Quiere Casarse Conmigo. Así lo bautizó Sandra Filippi en “El estrafalario”, un cuento para niños hermoso que incluye esta receta. Cuento que adoré de niña y leí hasta el cansancio; un cuento con receta, tan estrafalaria como su título, tan deliciosa como el relato", afirma Natalia Kiako, quien lidera la cocina con una filosofía flexible y equilibrada, con ingredientes naturales siempre.


"Hagamos fast-forward. Hoy recuperamos la receta que sigue tan fresca como entonces, y tan estrafalaria. La adapté a mi modo y salió al igual que entonces, cuando me la hacía mi mamá, con ese mismo sabor emocionante, inolvidable. Como todo lo rico de cuando éramos chicos. Así que acá se los convido. El budín más sentimental que nunca jamás he probado, o cocinado. Ojalá les contagie la emoción", expresa la autora de "A cuatro manos. Cocina natural para compartir con los chicos" (editorial Sudamericana".

Ingredientes


½ taza de aceite de coco (la receta original lleva 100 grs. de manteca. Pueden usar otro aceite vegetal, yo recomiendo coco)
1 taza de nueces
1 taza de ciruelas pasas
1 taza de miel
1 cdta de bicarbonato
2 tazas de agua
3 huevos
2/3 taza de azúcar mascabo (la receta original lleva 1 taza de azúcar blanca)
Pizca de sal
½ cdta de canela
3 tazas de harina  integral (puede reemplazarse la mitad por harina de arroz, harina de avena, harina de almendras, etc)
1 cda de polvo de hornear
1 cda de bicarbonato

Preparación

Es muy extraña la técnica de este budín.
Se empieza macerando las nueces y las pasas junto a la miel, el bicarbonato, el aceite o manteca y las dos tazas de agua hirviendo. Esta mezcla se deja reposar al menos una hora, si es posible de un día al otro, sería lo ideal. Quien quiera puede reemplazar un chorrito del agua por algún alcohol sabroso : whisky, ron, etc y unas gotas de vainilla.


Una vez macerado, precalentar el horno a temperatura moderada (180 grados).
Batir los huevos con el azúcar hasta que quede cremoso y homogéneo. Incorporar a la maceración. Por último agregar los secos tamizados: la harina con la canela, el polvo de hornear y la cucharada final de bicarbonato. Incorporar suavemente sin batir la preparación una vez que tiene harina.


Volcar en un molde de torta o budinera grande (o en dos moldes de budín de 18 cm) y hornear hasta que esté listo: 30  minutos si son dos budines, el doble o más probablemente s es una sola pieza. Basta chequear con un palillo si la masa está cocida.


Dejar reposar unos minutos antes de desmoldar. Servir a temperatura ambiente. Dura varios días sabroso y fresco, si lo guardamos en un recipiente hermético.

@natikiako


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