La seguridad vial en la puerta de la escuela es una materia pendiente

Padres apurados y la falta de respeto a las normas de tránsito vuelven los horarios escolares un peligro de tránsito. El problema no es privativo de una ciudad sino que se repite en toda la región. Un estudio demostró los riesgos que corren los niños.



Comenzaron las clases, empiezan las rutinas y con ellos el viaje hacia el colegio. Pero ese ritual puede convertirse en una riesgosa odisea para padres e hijos. En los horarios de entrada y salida de los establecimientos educativos se acumulan los autos, transportes escolares, peatones y niños. Bocinazos, corridas y estacionamiento en doble fila son parte de la escena de peligro que se viven todos los días, en las escuelas de la región.

La seguridad vial constituye uno de los desafíos tanto para la planificación urbana como para los directivos de cada establecimiento ya que las escuelas son “zonas especiales” para el tránsito. Los directivos de las escuelas céntricas y el Municipio neuquino implementaron algunas medidas para blindar la vulnerabilidad de los menores de edad.

“Los niños a diferencia de los adultos tienen un campo visual más reducido, los más pequeños no tienen desarrollado el sentido de orientación, tienen una percepción diferentes de los ruidos. Además de la altura que es una condición desfavorable cuando se pasa entre dos autos”, explicó Facundo Churrarín, Director de Tránsito de la Municipalidad.

Para el funcionario municipal se trata de un tema central para el ordenamiento. Agregó que las infracciones que más se repiten son “el estacionamiento en doble fila, triple fila en algunos casos.

Estacionar arriba de las sendas peatonales y bajar a sus hijos del lado opuesto de la vereda. Tampoco utilizan las esquinas y cruzan entre otros autos”, enumeró Churrarín.

La altura de los chicos es desfavorable para pasar entre autos.

En algunos establecimientos se implementa el programa de inspectores y “abuelos-guía” que priorizan el cruce de los niños por la senda peatonal.

Los horarios de mayor congestión vehicular sucede en la entrada de los colegios en horario de la mañana ya que “es cuando dejan a sus hijos y se van a trabajar, entonces eso le da un plus de estar un poco más apurados”, cuenta Churrarín.

“Son muy pocos los que se toma el trabajo de estacionar a una o dos cuadras para llegar caminando hasta el colegio. Muchos lo ven como una pérdida de tiempo cuando en realidad ganan en seguridad para sus hijos”, reflexionó el funcionario municipal.

Estudios en la puerta

La Fundación Gonzalo Rodríguez de Uruguay es una ONG que realiza alrededor del mundo estudios sobre seguridad vial infantil y Neuquén fue elegida entre las cinco ciudades del país dónde se analiza el tema.

El estudio comenzó el año pasado y se seleccionaron seis colegios, de las cuales se empezó a trabajar con la Escuela N° 82.

El estudio “Escuelas Seguras” se basa en monitorear puntos claves que dan cuenta de la seguridad vial de los establecimientos escolares. Lo primero es analizar cómo llegan los alumnos a la escuela, si lo hacen mediante un transporte público, en vehículo particular acompañado por su padre o en bicicleta, en el caso de los alumnos más grandes si llegan caminando o si se traslada en otro transporte.

En números

56,9%
de los alumnos llegan al establecimiento educativo acompañado por un adulto. El 48% cruza a mitad de cuadra.
6
escuelas neuquinas fueron parte del estudio sobre seguridad vial en los entornos escolares.

La infraestructura del entorno escolar fue otro punto de análisis, ya que se auditó cuáles son los elementos alrededor de la escuela que pueden facilitar la orientación de los niños para acceder de forma segura. Además de corroborar si hay carteles de señalización, sendas peatonales, veredas de acceso y rampas.

En base a los resultados que arrojó el estudio, se le dio un puntaje a cada escuela, con esos resultados se realizó un taller de concientización vial.

Javier Soto Mellado, Subsecretario de Planificación Urbana y Proyectos indicó que “hicimos talleres con los directivos, alumnos y padres. Porque que el 90% de los padres traiga a sus hijos inseguros es un condicionante, como traerlo en el asiento delantero, o si llegaban atrás no traigan ningún sistema de retención infantil. Si venían en motocicleta no traían casco o cruzaban por lugares indebidos”.

Los talleres de concientización vial se extienden a padres y directivos debido a que la seguridad de los niños en el traslado depende exclusivamente de los padres y los directores de los establecimientos son cruciales a la hora de proponer e implementar métodos que le den más dinámica a los problemas del colegio.

Resultados en espera

Concientizar a los alumnos es una tarea que el Consejo Provincial de Educación lleva adelante desde el 2016. Hasta el momento se trabajó con las escuelas de todos los niveles y modalidades a través de jornadas y talleres de seguridad vial. Según Natalia Arévalo, directora de Gobernanza del Ministerio de Educación, el trabajo se hace en conjunto con otros organismos públicos donde el objetivo primordial es instruir a los chicos. “Cada encuentro que solicita la escuela, implica generar de a poco un cambio de cultura, cambios de comportamiento en la vía pública”, afirmó.

Desde el organismo informaron que se hizo una evaluación sobre el impacto que generaron los encuentros y determinaron que los resultados han sido positivos. Sin embargo, el movimiento de familias, sobre todo en la capital neuquina, hace que las complicaciones viales se incrementen. “Trabajar con los alumnos implica un impacto quizás mayor para con los adultos, porque son ellos quienes van de acompañante y logran ver lo que está bien o mal”, comentó Arévalo.

Una propuesta que permite ahorrar tiempo y pone a salvo a niños y niñas

La Fundación Gonzalo Rodríguez además de realizar estudios sobre cómo se puede mejorar la seguridad vial infantil recomienda y promueve métodos que han servido en otros lugares, como el sistema sube y baja que ya está implementado en Buenos Aires.

Primero se analiza la infraestructura de la escuela, la cercanía a paradas de colectivo y la calle aledaña que tenga menor tránsito, para entender la dinámica de la escuela.

La recomendación incluye la prohibición para estacionar al frente de la escuela, el establecimiento de una senda peatonal dónde pueden acceder los transportes escolares y vehículos particulares.

Los alumnos se dividen en tres grupos, los que se van caminando, los que se retiran en transporte escolar y quienes se van en auto. A medida que los vehículos se acercan, un padre voluntario retira al niño del auto (las mochilas no deben ir en el baúl) y lo lleva hasta la puerta de la escuela. El auto apenas se detiene y el conductor no debe descender del vehículo.

Este innovador sistema solucionó en Buenos Aires el problema de la congestión vehicular en la entrada y salida de las escuelas que lo implementaron.

Los niños tienen un campo visual más reducido que los adultos por lo que corren más riesgos. (Foto: Yamil Regules)

Un estudio que desnuda el descuido en los colegios

La fundación Gonzalo Rodríguez de Uruguay realiza un estudio de seguridad vial en los entornos escolares en el que participaron cinco ciudades argentinas para el programa “Escuelas Seguras”. Fueron analizadas San Salvador de Jujuy, Corrientes Capital, Guaymallén de Mendoza, Junín Provincia de Buenos Aires y Neuquén capital.

En Neuquén, las escuelas que fueron parte del estudio son la escuela N° 82, Escuela N°140 ubicada en Remigio Bosch 1162, Escuela N°182 “Don Jaime”, N°20, Escuela N° 125 “Rosalía Núñez de Alcaraz” y el Colegio Don Bosco, de manera que la muestra engloba a 340 niños en total.

El informe da cuenta que el 56,9% del total de los niños estudiados llega al establecimiento educativo acompañado por un adulto responsable. El 46% cruza a mitad de cuadra y el 7% de ellos lo hace sin mirar hacia ambos lados. De las personas que sí cumplen con las normas viales el 22% cruza por la esquina, aunque el 5% no mira para ver si viene otro vehículo. El 15% respeta las luces semafóricas y un 17% restante camina por las sendas peatonales.

El objetivo que busca esta fundación es promover la movilidad segura de los niños para contribuir en la reducción del número de lesionados.


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La seguridad vial en la puerta de la escuela es una materia pendiente