La utilidad de la educación pública

Por Redacción

Desearía comentar la “Carta Destacada” del 4/11 pasado, donde se lamenta quien considera haber perdido el tiempo resolviendo ecuaciones, estudiando historia y solfeo en la escuela, todo ello innecesario para la vida posterior.

Quisiera señalar que nuestro razonamiento lógico, el pensamiento reflexivo, se logra a partir de las ciencias básicas que se imparten desde la infancia. Ese entrenamiento en la lectura, en el análisis de textos, en la lógica del solfeo, en el conocimiento de la historia, es lo que nos posibilita comprender un texto de cualquier nivel, juzgar e increpar a quien nos quiere convencer, discernir sobre la trastienda de un mensaje periodístico, juzgar la realidad, y también disfrutar de una buena obra musical, por ejemplo. Todo “eso” nos prepara para ser ciudadanos capaces de comprender lo que nos pasa y ejercer la soberanía en un Estado democrático de manera inteligente.

Nuestra escuela pública supo ostentar un nivel académico que nos preparaba no sólo para transitar la Universidad, sino para la vida, asegurándonos el ascenso social. Ojalá podamos recuperar y superar esos niveles de excelencia, obviamente “aggiornados” con los elementos de la modernidad “virtual”, carrera que, lamentablemente hoy, el sistema viene perdiendo. Y no todos tomamos conciencia de ello. Los cambios comienzan a partir de las evaluaciones, las temidas críticas que pocos quieren escuchar. Claro que esa formación no nos preparó a todos para ser Ingenieros de la NASA. Nos olvidemos que vivimos en un país privilegiado, donde aún podemos elegir lo que queremos ser, claro que con voluntad, compromiso y dedicación

No hay otro secreto. Sobran los ejemplos. Este es el mensaje optimista que deben recibir nuestros jóvenes.

Viviana Noemí Susterman

DNI 11.121.947


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