“La vida vale lo que vale el ideal”

Por Redacción

El 24 de mayo ha fallecido don Eugenio Caso, vecino de la localidad. Desconocía su corazón generoso: ayudaba en el anonimato a quienes lo necesitaran. “Que tu mano izquierda ignore lo que hace tu derecha”. Ésa fue su conducta. Paso ahora a exponer sobre la señora Idelia Ramírez de Rubilar. Fue personal de servicio de la Escuela Nº 5. Hacía su trabajo junto a Elías Orellana, una persona apreciada. Idelia era generosa, de buen corazón, de esas personas que ayudan a los necesitados sin pedir retribución. Además de tener varios hijos, tuvo también hijos del corazón. Ella crió a varios, con el amor los cobijó y con su ejemplo fueron personas de bien. A todo esto agreguemos que cuando había ancianos indigentes, sin familia o abandonados, Idelia los recibía en su casa hasta sus últimos días. Vaya mi agradecimiento a esta señora por todo su amor y desinterés material. Gracias, Idelia. Ahora me referiré a que muchas veces la mayoría miramos sin ver. Creo que se me agudiza la vista cuanto más años tengo, veo detalles que se me habían pasado por alto. Caminaba por la calle Juan Manuel de Rosas, desde Roca hacia San Martín. El costado del edificio municipal, que mira a la edificación de Artesanías Neuquinas, tiene en su parte superior pinturas hechas por la pintora Silvia Croatto; entre ellas figura “Tuco Creide” –exintendente– y otros dibujos. No me había dado cuenta de que en la parte de abajo de esa pared se habían pintado canteros con flores. Llegué a pensar que los mismos eran reales. Me acerqué a tocarlos y ¡oh sorpresa! Estaban pintados. Sugiero a la gente que pasa por allí que se detenga un minuto y se deleite mirando este trabajo. Mi propósito es no sólo ponderar el trabajo de Silvia, sino el de todos los artistas plásticos que viven en este pueblo. Cada uno con su técnica va dejando su sello en obras. Comencé esta nota con un adiós a Eugenio Caso y me despido con un adiós a “Goga” Alberdi. Seré breve: mujer que amó a su familia, sus hijos. Supo ser amiga, buena amiga; tenía garra, fuerza para soportar lo bueno y lo contrario. Porque para lo bueno debemos tener entereza, ubicación y saber compartirlo. No te digo adiós, te murmuro: ¡hasta pronto! Elba Sofía Piñero de Hassler DNI 9.736.556 San Martín de los Andes

Elba Sofía Piñero de Hassler DNI 9.736.556 San Martín de los Andes