Las victorias de los manifestantes en Brasil
El Congreso endurece penas por corrupción y frenan alza de tarifas
SÃO PAULO.- Tras dos semanas de protestas en Brasil los manifestantes ya han conseguido varias victorias, como la revocación del alza de las tarifas del transporte público en decenas de ciudades y el rechazo del Congreso a un proyecto de ley que en su opinión aumentaba la impunidad de los corruptos. Éstos son algunos de los logros conseguidos tras las mayores movilizaciones en dos décadas en Brasil. El Senado aprobó ayer un proyecto de reforma del Código Penal que califica la corrupción como “crimen hediondo”, es decir le adjudica la misma gravedad que un asesinato o una violación, y que endurecería por tanto sus penas. El proyecto –que el Senado enmarcó en una agenda llamada “Clamor de las calles”– fue una de las propuestas de la presidenta Dilma Rousseff para responder a los manifestantes, que exigían mano dura con la corrupción. La propuesta sigue ahora para la Cámara de Diputados. La Cámara de Diputados rechazó el martes (430 votos en contra, nueve a favor y dos abstenciones) el proyecto de enmienda constitucional PEC37, que limitaba el poder de investigación de la Fiscalía en favor de la policía federal y civil. El rechazo a este proyecto era una de las principales demandas de los manifestantes, que consideraban que favorecía a los corruptos. “Creo que es importante que haya sido derrumbado, es una victoria (de las movilizaciones), pero es una victoria que no se agota ahí. La guerra continúa y hay que aprovechar este movimiento histórico para seguir el debate”, comentó a la AFP el analista político André César, de la consultora Prospectiva en Brasilia. Tras bloquearlo durante dos años, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto para destinar un 75% de las regalías del petróleo a educación y un 25% a salud. El proyecto deberá pasar al Senado y hay tramos que pueden ser vetados por Rousseff, que quería 100% para educación. La Corte Suprema ordenó ayer la prisión inmediata del diputado Natan Donadon por desvío de fondos públicos, en la primera decisión de este tipo contra un legislador en funciones desde que fue aprobada la Constitución de 1988. La presidenta afina con el Congreso los detalles de un plebiscito para hacer una reforma política que debería entrar en vigencia para las elecciones presidenciales de octubre de 2014, sin recurrir por ahora a una Asamblea Constituyente por falta de tiempo. “Reforma política ahora” era una de las fuertes demandas de los manifestantes, que cargaron contra los dos mayores partidos brasileños, el oficialista PT y el opositor PSDB, que se disputan el poder hace años sin dejar mayor espacio a las alternativas. Sin mayoría en el Congreso, los gobiernos deben recurrir a las alianzas con otros partidos para llevar adelante su agenda. (AFP)