Llega a juicio uno de los recapturados en la reciente fuga
Sánchez fue uno de los recapturados de la reciente fuga del Penal 1 de Viedma y ahora afrontará el juicio por el homicidio ocurrido en Sierra Grande.
EN VIEDMA
El cuatro de marzo serán escuchados los alegatos en el juicio por el homicidio de Arnaldo Perduomo ocurrido el 15 de setiembre de 2012, en un campo ubicado a unos 65 kilómetros de Sierra Grande en dirección hacia Arroyo Ventana.
En este hecho se encuentra imputado Alejandro Sánchez de 22 años, el último en ser recapturado tras la reciente fuga del Penal N°1 de esta capital en momentos en que caminaba por la ruta nacional N°3, a unos 40 kilómetros de Viedma en dirección a Bahía Blanca.
El joven se desempeñaba como peón de Perduomo, haciendo leña en el campo y está detenido desde hace casi cuatro años a la espera del juicio.
Al momento de recibir el disparo a la altura de la cintura, la víctima se encontraba trabajando en una huerta que tenía en inmediaciones de la casa del campo. Apenas fue herido corrió hasta su camioneta para pedir ayuda que encontró a unos cinco kilómetros de allí. Acompañado condujo hasta Sierra Grande donde además de hacer la denuncia por lo sucedido quedó internado en el hospital. Fue intervenido quirúrgicamente y trasladado a un hospital de Puerto Madryn donde falleció el 12 de octubre de 2012.
Las primeras sospechas de los allegados recayeron en Sánchez, menos en la víctima que según los testigos nunca lo inculpó al destacarlo como un “buen chico”.
A las pocas horas del hecho, uno de los hermanos de la víctima lo observó caminando a la vera de una ruta de tierra que conduce a Sierra Grande. Avisó a la Policía por las sospechas existentes y cuando el patrullero arribó a la zona y trató de detenerlo, Sánchez arrojó una especie de bolso que traía y se perdió en la oscuridad del campo.
Allí quedaron como prueba un rifle desarmado que luego las pericias indicaron que correspondía al utilizado en el hecho, un documento de la víctima y artesanías realizadas por él.
Los comentarios de lo sucedido corrieron rápidamente por el pueblo y el propio padre del joven lo acompañó en la mañana siguiente a la comisaría.
En el juicio dos hermanos de Perduomo señalaron a la entonces pareja del hombre como una presunta autora intelectual del hecho y hasta aseguraron que la víctima les había confiado su deseo de no acompañarla más a Chile de donde es oriunda ante los riesgos por la venta de droga. Agregaron que la víctima fue propietario junto con su mujer de la “Tanguería de los Años Locos” en Sierra Grande y que había sido objeto de amenazas graves, producto de la relación con su pareja Zunilda Aburto Santana, quien en la audiencia de ayer descartó esas manifestaciones.
Para los hermanos no fue casual que la mujer no estuviera en el campo el día del ataque y acotaron que según un vecino ella “le había pedido a Alejandro (el imputado) que envenenara el agua que tomábamos y la de los animales”.
Isidoro Carruman, ese vecino, dijo ayer que nunca habló del tema con el jovencito que conoció cuando lo encontró perdido en el campo donde trabaja. Con un lenguaje bajo y confuso el testigo negó lo manifestado por los familiares de la víctima. La mujer aseguró haber mantenido una buena relación con su pareja durante 20 años pero dijo que nunca pudo retirar sus pertenencias de la casa que compartieron.
DeViedma