Los estudios de ADN, la llave en el juicio de Guanziroli
Faltan testigos directos. La defensa de Honorio Marín asegura que la muestra fue contaminada.
DEBATE
Ante la falta de testigos directos, los análisis de ADN serán una de las llaves para tratar de establecer en el juicio, que se desarrolla a puertas cerradas, si Honorio Marín es el autor o no de la violación seguida de muerte de María Amalia Guanziroli.
En la previa, la fiscalía y la defensa discrepan con las conclusiones de los análisis de ADN. Mientras para el fiscal Guillermo Lista los restos de material genético hallados en uñas de la víctima corresponden a Marín, para el abogado Ricardo Gonzaga, que defiende al imputado, no es un estudio contundente. Por el contrario, el defensor dijo a “Río Negro” que la conclusión no arroja el 99,9 por ciento de certeza de que el perfil genético corresponde a Marín. Aseguró que es un análisis sobre una muestra contaminada.
El primer análisis se hizo en el servicio de biología forense de esta ciudad y las conclusiones que se conocieron en agosto de 2013 generaron diversas interpretaciones en la etapa de instrucción. Por eso, se pidió otro análisis en un centro especializado de la provincia de Buenos Aires.
En el expediente figura además la aparición de pequeños restos de goma sobre la cama de Guanziroli, que coinciden con el material antideslizante de los guantes de jardinería que secuestraron tras el crimen, en un allanamiento en el domicilio del imputado.
Cuando el imputado declaró el martes ante el Tribunal, afirmó que le sacaron una campera y guantes de jardinería sin que se diera cuenta, para organizar un plan con el objetivo de “armarle una cama” e involucrarlo en el homicidio de la mujer. Y señaló al exmarido de su pareja como uno de los posibles organizadores del plan por celos, con la presunta complicidad de su hijastro.
Gonzaga dijo ayer que reiteró el pedido para que el Tribunal cite a declarar al exmarido de su pareja y el hijastro. Además, informó que solicitó la incorporación de ocho testigos para que declaren en el juicio, que se reanudará hoy desde las 9.30.
Marín esta siendo juzgado como presunto autor de la violación seguida de muerte de Guanziroli y arriesga la pena de prisión perpetua. Según la acusación fiscal, el hecho ocurrió el 26 de julio de 2013 en el domicilio de la víctima.
El imputado ingresó supuestamente al domicilio, ubicado en el barrio San Ignacio del Cerro de esta ciudad, golpeó a la mujer y, luego, la violó. Para ocultar el abuso sexual, asfixió hasta matar a la víctima con un cinturón y una bolsa de nailon en la cabeza. Tenía 68 años.
La hija, que es empleada judicial, encontró muerta a su madre el 27 de julio de 2013. Marín fue detenido horas después y desde entonces está detenido.
DeBariloche