Los posibles escenarios para Cataluña tras el referéndum
El gobierno central está viviendo jornadas con un clima de máxima tensión. Intentó transmitir la imagen de control de la situación pero sin lograr esconder señales de gran preocupación. La UE pide diálogo entre las partes.
Una declaración unilateral de independencia, la suspensión de la autonomía de Cataluña, una salida negociada, o incluso una hipotética caída del gobierno español de Mariano Rajoy son los escenarios abiertos tras el referéndum de autodeterminación en Cataluña.
El presidente catalán, Carles Puigdemont, que llegó al poder en enero de 2016 con un programa que prometía la independencia, repitió hasta la víspera de la votación que la proclamaría de ganar el sí en el referéndum del pasado domingo.
Ese sería el caso, ya que, según el gobierno catalán, un 90% se pronunció a favor del sí con un 42,3% de participación, pese al cierre de algunos centros de votación y la confiscación de urnas por la policía nacional, que intervino brutalmente en ocasiones.
Puigdemont anunció la noche del domingo que transmitiría al legislativo regional los resultados “para que todo se desarrolle según está previsto en la ley del referéndum” aprobada el 6 de septiembre, que prevé que el parlamento proclame la independencia dos días después de la publicación oficial de los resultados.
Para Oriol Bartomeus, politólogo de la Universidad Autónoma de Barcelona, los independentistas “están atrapados” por el referéndum, que les fuerza a cumplir con sus promesas. “Esto es una bola de nieve que va bajando la montaña, que va cogiendo velocidad y que nadie puede detener”, estimó Bartomeus.
Si se declara la independencia, “obligará al Estado a intervenir”, a juicio de Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla. Cita el artículo 155 de la Constitución española que permite al gobierno, si una región viola sus obligaciones constitucionales y legales o atenta “gravemente al interés general de España”, de “obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones”.
Nunca se ha utilizado y se ha presentado como un último recurso, pero el ministro de Justicia pareció ayer abrir la puerta a su aplicación, al afirmar que el gobierno, que ya puso bajo su tutela el presupuesto catalán, haría “todo lo que la ley permite” para impedir la declaración de independencia.
“Estamos ante una estrategia de acción-reacción”, dijo Bartomeus, que menciona la posible aplicación del artículo 155 o la detención de Puigdemont.
En ese caso, probablemente se desatarían manifestaciones masivas, como las que tuvieron lugar luego del arresto de 14 altos funcionarios catalanes el 21 de septiembre en Barcelona.
Bartomeus augura una movilización como la consecutiva al 15 de mayo de 2011, cuando los “indignados” ocuparon por semanas plazas públicas en el país. Otra dificultad para el gobierno central: “Con su despliegue policial, apenas cerró el 4% de los colegios”, señaló el politólogo Pablo Simón. “Se constató que el gobierno no controla el territorio en Cataluña”.
El Partido Popular (PP, derecha) de Mariano Rajoy y los centristas de Ciudadanos, radicalmente hostiles a los independentistas, carecen de la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados. Teóricamente, los socialistas del PSOE y la izquierda radical de Podemos, apoyados por partidos regionales entre ellos los catalanes, podrían reunir una mayoría para tumbar el gobierno de Rajoy. “Rajoy ya le ha sacado todo el jugo al limón del enfrentamiento y se le está volviendo en contra”, consideró Javier Pérez Royo.
Para Pablo Simón, una moción de censura es un escenario que “no es descartable, pero eso debe ocurrir en las próximas 48 horas”. “Si se produce la declaración unilateral de independencia, no hay compromiso, se ha roto totalmente el marco”, señaló. Los socialistas, que han defendido la aplicación de la Constitución, no parecen privilegiar esta vía.
Tras años de diálogo de sordos entre los catalanes y el Estado español, una apertura de negociaciones parece muy poco probable. A juicio de Simón “resulta muy difícil imaginar cómo los moderados en ambos campos podrían tomar el control”.
Según él, también es improbable la celebración de nuevas elecciones regionales en Cataluña, como exige Ciudadanos. “Pondríamos otra vez el contador a cero”.
“Nos ganamos el derecho a ser respetados y reconocidos. A decidir nuestro futuro”.
Carles Puigdemont,
presidente de la Generalitat.
“Continuar con esta farsa no tiene ningún sentido y no nos lleva a ningún lugar. El referéndum es ilegal”.
Soraya Sáenz, vicepresidenta de España.
Datos
La UE y la ONU piden investigar la represión
La Unión Europea (UE) y la ONU presionaron ayer al gobierno español para que dialogue con los independentistas catalanes, que amenazan con una declaración unilateral de independencia tras el referéndum prohibido del domingo, marcado por violentas cargas policiales.
En un comunicado, el Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos pidió al gobierno conservador de Mariano Rajoy investigaciones “completas, independientes e imparciales” sobre “todos los actos de violencia” ocurridos el domingo en Cataluña.
Policías y guardias civiles recurrieron a porras, patadas, empujones y balines de goma contra manifestantes decididos a votar y entraron por la fuerza en colegios para requisar urnas y papeletas.
Rajoy afirmó el domingo que los agentes se limitaron a cumplir “con su obligación” pero, desde Barcelona, los líderes independentistas denunciaron una “represión injustificada”. Desde el gobierno regional, aseguran que 896 personas precisaron atención médica.
Datos
- “Nos ganamos el derecho a ser respetados y reconocidos. A decidir nuestro futuro”.
- “Continuar con esta farsa no tiene ningún sentido y no nos lleva a ningún lugar. El referéndum es ilegal”.
- 1,2%
- fue la baja ayer de la Bolsa en Madrid tras las noticias de Cataluña. Las acciones de los bancos cayeron hasta un 5%.
- 75.000
- millones de euros es la deuda que tiene el Estado de Cataluña. Un valor bajo teniendo en cuenta su PBI.