Los “soldados perdidos” o los “lobos solitarios” vinculados a Al Qaida

Redacción

Por Redacción

“Soldados perdidos” o “lobos solitarios”, los jóvenes franceses yihadistas bajo la influencia de Al Qaida, que han visitado Pakistán o en Afganistán como Mohammed Merah sospechoso de ser el “asesino de la moto”, están vigilados de muy cerca por los servicios de inteligencia.

Este joven de 24 años estaba siendo seguido por la Dirección Central de la Inteligencia Interior (DCRI), según el ministro del Interior, Claude Guéant.

Para Louis Caprioli, ex responsable en la Dirección de Vigilancia del Territorio (DST, convertido en DCRI), el perfil de estos yihadistas es conocido desde hace unos 15 años. “A veces pequeños delincuentes, se han convertido al salafismo”, una corriente rigorista del islam sunita fundada sobre una interpretación estricta y literal del Corán”, explica a la AFP.

Si Mohammed Merah pasó temporadas en Afganistán y en Pakistán en el pasado, como asegura Guéant, “debió de beneficiarse a filiales para hacer el viaje”, dice Caprioli. Pero, añade, este joven “también puede ser un lobo solitario”.

Los servicios de inteligencia occidentales estimaban recientemente que eran “algunas decenas” los jóvenes yihadistas regresados de las zonas tribales paquistano-afganas, entre ellos algunos franceses. Los últimos ataques islamistas en Francia se remontan a la oleada de atentados de 1995.

La muerte de Osama Bin Laden, el peligro permanente de los aviones sin piloto estadounidenses y las dificultades financieras de Al Qaida han reducido el número de voluntarios extranjeros que responden al llamado de la yihad, según fuentes concordantes de los servicios de inteligencia.

En ausencia de cifras concretas, parece que el oleaje de aprendices yihadistas venidos de Occidente para formarse ante Al Qaida en el noroeste de Pakistán se está desapareciendo, aseguran.

“Desde hace seis meses, los jóvenes franceses que se encontraban en Pakistán se han ido. Había unos 20 o 30, originarios del Maghreb o convertidos, parece que hoy no queda casi ninguno”, había asegurado a la AFP un responsable de la lucha antiterrorista que pidió el anonimato.

“Para Dominique Thomas, especialista del islam radical en la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales (EHESS), “el método operativo y la logística de este joven muestra que dispone de poco medios y que visiblemente no pertenece a esta red”.

“La elección de estos objetivos parece más bien algo improvisada, aunque actúa de forma pensada”, añade Dominique Thomas que lo califica de “soldado perdido”. El hecho de que los franceses de origen magrebí se vinculen a Al Qaida “no es significativo”, indica a la AFP este investigador: “cualquiera puede reclamarse de Al Qaida”. Añade que algunos franceses, a través de unas redes, van a Pakistán a “mejorar su salafismo” o a Afganistán para “seguir una formación militar”.

En Francia, insiste Thomas, “el 99,9% de los salafistas son no violentos y ante todo pietistas”.

“Los ‘lobos solitarios’ tienen siempre tendencia a inscribirse en una organización mucho más grandes que les sobrepasa”, concluye Jean-Pierre Filiu, profesor del Instituto de Estudios Políticos de París.

por Pierre-Marie Giraud AFP.-


“Soldados perdidos” o “lobos solitarios”, los jóvenes franceses yihadistas bajo la influencia de Al Qaida, que han visitado Pakistán o en Afganistán como Mohammed Merah sospechoso de ser el “asesino de la moto”, están vigilados de muy cerca por los servicios de inteligencia.

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