“Los unos y los otros… ¿y la autoridad?”

Por Redacción

El miércoles 7 del corriente mes, a las 13, tuvimos necesidad con mi señora de concurrir a la Fundación Médica de Cipolletti para que fuera asistida por una fractura de muñeca que le ocasionaba un fuerte dolor. A medida que avanzábamos desde Neuquén hacia el puente de vinculación con Cipolletti nos sorprendió la cantidad de vehículos detenidos en la ruta, situación que nos exigió estacionar nuestro rodado al final de la calle Primeros Pobladores, viéndonos así obligados a caminar para llegar a destino, atravesando un piquete instalado a lo ancho de la ruta, el que estaba integrado por aproximadamente un centenar de personas que interrumpía íntegramente el tránsito vehicular. Observamos también gente encapuchada, con palos en sus manos, mujeres con criaturas, mientras humeaban las cubiertas encendidas y se escuchaban tambores y cánticos hostiles, todo lo que transformaba el cuadro en un espectáculo penoso, triste y bochornoso, agravado por la insoportable dolencia de mi señora y la demora con la cual llegó a recibir atención médica tras la larga caminata. Cabe destacar que este corte no estaba anunciado como suelen hacerlo los periódicos que se editan en Neuquén y Río Negro, anticipando estos hechos ya consuetudinarios. No estábamos solos, nos acompañaba en la intolerable cruzada gran cantidad de gente resignada, igual que nosotros, que iba y venía caminando por el puente, también mujeres con criaturas en brazos, en cochecitos, gente de avanzada edad, trabajadores, jóvenes, etc., que descendían de los vehículos y los colectivos con sus enseres y valijas a cuestas. Pese a tan flagrante violación de derechos no apareció autoridad alguna que nos protegiera para asegurar la libre circulación por la vía pública, rutas y caminos, como lo marca nuestra Constitución nacional. Por el contrario, una docena de policías protegía a los piqueteros, informando a los distintos conductores y transportistas que no se podía circular por el corte de ruta, el que alcanzó las cinco horas de duración y convirtió la zona afectada en tierra de nadie. Lamento en definitiva que tanto el gobernador de Río Negro y su gabinete, como así también el senador Pichetto y sus aliados políticos, todos abanderados de lo que ha dado en llamarse la justicia social, no se hayan presentado en esta concentración, que como otras que a diario se repiten resulta tan antidemocrática como demostrativa de las perniciosas secuelas del populismo que nos asola. No es sólo en inauguraciones de obras u otros eventos políticos que debe verificarse la presencia de dichos funcionarios, sino en situaciones tan lesivas de los derechos de unos, los que queremos circular pacíficamente, como de quienes en definitiva reclaman algo que generalmente se les prometió y no se les cumplió. Máximo Diez, DNI 5.450.466 Neuquén

Máximo Diez, DNI 5.450.466 Neuquén