“Madryn y Bariloche”

Por Redacción

Una amiga nos contó que en febrero viajó a Puerto Madryn a pasar unos días con su familia. Ella trabaja en un restaurante y su esposo es empleado, es decir, este relato no proviene de gente adinerada sino de trabajadores que pudieron ahorrar unos pesos y darse un merecido descanso de una semana. Alquilaron una vivienda en pleno centro de Madryn a $ 700 por día con tres habitaciones, dos baños, un toilette, cocina, comedor diario, living, cochera, patio y parrilla. Fueron con sus niños y abuelos, en total 6 personas. Lo primero que destacan es una ciudad limpia y muy cuidada, eso les llamó mucho la atención. Luego, una población distendida, acostumbrada a vivir la vida sin mayores sobresaltos y cada uno haciendo lo suyo: el obrero, el médico, el comerciante, todos cumpliendo un rol y todos habituados a los turistas, a sus industrias, a su lugar. Mis amigos tuvieron un percance con uno de sus hijos, que se descompuso y tuvieron que acudir al hospital de la ciudad. Al entrar, una señorita muy atenta les preguntó por qué estaban allí y de inmediato fueron atendidos por médicos que se pusieron a su disposición, bajaron la descompostura de la niña y les dieron medicamentos gratuitos agradeciéndoles haber concurrido al hospital, que brillaba por los cuatro costados. Todo esto no demoró más de 20 minutos. Durante su estadía conocieron a una pareja de Puerto Madryn que casualmente terminaba de llegar de Bariloche y luego de halagar las bellezas naturales que tenemos –el cuadro–, comentaron, alarmados, hechos que les habían sucedido en Bariloche.Uno de ellos fue, casualmente, tener que concurrir a nuestro hospital público, estar esperando en la sala de guardia durante casi dos horas, tener que retirarse sin ser atendidos, ver el estado y la mugre que envuelve toda la sala, el estado externo del hospital y de allí ir a clínicas privadas de nuestra ciudad, de las cuales tampoco hablaron muy bien. Esta gente de Puerto Madryn quedó impresionada por la terminal de colectivos y el estado de las calles de la ciudad y sus veredas. Les causó mucha tristeza el abandono de parques y jardines, como los que están detrás del SCUM. Recordaban que ellos, cuando venían a Bariloche, visitaban el SCUM y que casi lloran cuando llegan al lugar y ven cómo se encuentra. Obviamente, y como todo turista, no tuvieron la oportunidad de ir en excursión a nuestros barrios del Alto para terminar de decepcionarse acerca de cómo se encuentra nuestra ciudad y cómo vive la mayor parte de nuestros vecinos. No es el Estado señores, es la gente que compone el Estado la que permitió que lleguemos a la actual situación. Hace un año tenemos en el gobierno a quienes nos dijeron que ellos vendrían a cambiar la cosa (para mí, corresponsables de todo lo que nos pasa y si no que me digan cómo votaron durante 28 años en la provincia), pero seguimos igual porque tienen en vilo a la sociedad con sus peleas internas y ahora nos quieren decir que el intendente que ellos trajeron para cambiar nuestra situación no era lo que ellos decían que era. Si bien es cierto que el radicalismo (si se levanta Yrigoyen les pide el carnet partidario a todos y Perón ni les digo) llevó a nuestra ciudad y nuestra provincia al actual estado de abandono, no es menos cierto que el PJ o el FpV nada han hecho para cambiar la situación que hoy padecemos en Bariloche y hemos podido presenciar cómo el gobernador se peleaba con el intendente y viceversa y nosotros, como siempre, cumpliendo el rol del salame en el sándwich. Por ahora nos salva el cuadro, ya que el turista, buscando no deprimirse, dirige su mirada hacia el lago o las montañas, aunque no es posible que sigamos soportando este nivel de impunidad, desidia e inoperancia que quiere seguir ocultando la basura bajo la alfombra. Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche