María del Carmen Ariet, neuquina hija de migrantes
La foto del lector
Las remembranzas del ayer neuquino nos traen añoranzas de nuestra juventud y de aquellas escuelas secundarias nacidas bajo un mismo decreto nacional de 1943 como fueron la Escuela San Martín (hoy IFD 12), la ENET 1 (hoy EPET 8), la Profesional de Mujeres ENET 2 (hoy EPET 14); instituciones de un pequeño y lejano Neuquén que cumplen 75 años. Entre tantas evocaciones hoy rememoro con mucha nostalgia a nuestra compañera de escuela María del Carmen, perteneciente a dos familias antiguas arribadas a la ciudad.
Era hija de Salvador Ariet, quien había estudiado en la escuela militar, y cuando era suboficial del Ejército estuvo en varios destinos hasta que en 1940 arribó a Zapala, el que sería el Regimiento Nº 10 de Infantería de Montaña. En ese destacamento conoció a Salvador Vadalá. A la sazón era director de la Banda de Regimiento y había llegado a Covunco con su esposa y 3 hijas. Allí Ariet, que tenía 25 años por ese entonces, conoció y se puso de novio con la menor María Juana, Mary, siendo ella una niña de apenas 14 años. Cuando al Gordo le salió el traslado a Campo de Mayo, a realizar un curso para arreglar los tanques Sherman, se casaron en diciembre de 1948. Posteriormente regresaron a Covunco y allí nació en 1950 la mayor de los dos hijos que tendrían, María del Carmen; Jorge Roberto Salvador nació en 1951. En 1955 Salvador, Mary y los hijos se trasladaron definitivamente a Neuquén Capital, a la casa del Ejército ubicada en calle Santiago del Estero Nº 591. Allí vivieron hasta que en 1958 se acogió al beneficio del retiro anticipado. Posteriormente y debido a su labor como motorista fue nombrado encargado de la Chevrolet. Tuvo activa participación social: en el Tiro Federal, la preparación de autos de carrera, concesionario del Automóvil Club Argentino, participó en el Club Hípico y Tradicionalista de Neuquén, en la Sociedad Italiana y Española, en el Club El Biguá. Asimismo, cuando hicimos la nota familiar, María del Carmen recordaba que su abuelo materno le contaba que “tocaron en la banda cuando se inauguró el Puente Carretero que une las ciudades de Cipolletti y Neuquén y allí tuvo como compañeros a Lombardo, Galo, Guerro y Crespo”, entre otros. En esa oportunidad afirmaba también que “uno de los músicos que integraba la banda del ejército era don Marcelo Berbel”.
María del Carmen cursó con nosotros en la escuela San Martín y egresamos en 1968, es por eso que nuestras últimas charlas fueron acerca de los preparativos del próximo festejo, el de los cincuenta años de nuestro egreso.
Formó su familia con el contador Ricardo Arias, un cipoleño, con el que tuvo dos hijos, Luciana y Leandro, y dos nietos –con orgullo contaba–, la mujer abogada y el varón ingeniero electrónico. Fue una trabajadora incansable, en el Banco Ganadero, en el Tribunal de Cuentas y últimamente como asesora inmobiliaria. A la hora que la llamaras estaba con sus “papeles”.
Hace una semana nos dejó, partió a otra vida. Los que la conocimos aún estamos impactados por su muerte, justo antes de nuestro tan organizado y esperado festejo. ¡Le quedaba tanto por hacer en su espíritu infatigable!
Hoy te despedimos, espero que te encuentres con Puchi Rosa, Lupe de Martín, Cristina Elem, Liliana Planas, Griselda Calvo, Mely Cavilla y con todos nuestros compañeros de escuela que también partieron. Nosotros hoy te rendimos este pequeño homenaje y acompañamos a tu mamá Mary y familia.
Y quedate tranquila que en el festejo de las Bodas de Oro de nuestra graduación alzaremos nuestra copa en tu memoria.
¡Gracias María del Carmen!
Beatriz Carolina Chávez
DNI 6.251.256
Beatriz Carolina Chávez
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