Mariah Carey no baja los brazos

A pesar de que se quedó sin compañía, la cantante hará un disco y un filme



Nueva York, (EFE).- La cantante estadounidense Mariah Carey afirmó que está preparada para continuar sus carrera artística a pesar del duro golpe que representa la decisión del sello discográfico EMI de rescindir su millonario contrato. “La gente cambia de trabajo y de posición. Espero ahora seguir mi carrera con la grabación de un nuevo disco y otra película”, afirmó Carey en la primera entrevista tras el anuncio de ruptura desde Arizona que publicó “The New York Times”.

La diva de la música pop, que durante el año pasado sufrió numerosos problemas personales, incluida una depresión nerviosa y un supuesto intento de suicidio, no criticó a EMI, la tercera discográfica más grande del mundo, pero tampoco se quedó callada.

“Es algo así -agregó Carey-: norma de la Industria número 480, la gente de las compañías de grabación es oscura”.

Carey, quien firmó con Virgin, subsidiaria de EMI, tras divorciarse del empresario Tommy Mottola, presidente de Sony (quien a su vez se casó después con la cantante mexicana Thalia en una pomposa boda celebrada en la catedral de San Patricio de Nueva York), rechazó muchos de los estereotipos que considera creados por la prensa.

Por ejemplo, desmintió la imagen de que sea muy competitiva con otras artistas femeninas, y negó también que actúe como una diva. “Cómo decirlo: o eres maliciosa con otras mujeres, o eres una miserable deprimida a la espera de que llegue el amor deseado, y te rescate”, resaltó con cierta ironía Carey, quien ha vendido desde 1991 un total de 40,3 millones de discos en todo el mundo. “Cuando no esgrimo una sonrisa radiante cada dos minutos, es que estoy sola y esperando a mi héroe. Pero saben algo: No espero a ningún héroe. Yo soy mi propio héroe. Ese es mi trabajo”, concluyó.

El jueves, la compañía EMI anunció en un comunicado de prensa distribuido en Londres que habían llegado a un acuerdo mutuo para cancelar su contrato, firmado el año pasado por un valor superior a los 100 millones de dólares. El grupo discográfico acordó pagar 28 millones de dólares a Carey en concepto de indemnización, además de la retención de los 21 millones que le entregó en la firma del acuerdo, a pesar de que la artista solamente ha grabado uno de los discos prometidos, y sin éxito.

Varias casas discográficas reconocieron ya que estarían dispuestas a hablar con Carey y firmar con ella, en el caso de que esté dispuesta a reconducir su carrera y volver a los escenarios.

“La situación es curiosa -explicó Tom Vickers, un consultor musical-. Carey puede ser otro caso de estrella que desaparece del firmamento, o reaparece con la canción adecuada al estilo Tina Turner. Una persona con visión puede lograrlo”. Por el momento, Carey tiene previsto cantar el próximo tres de febrero en la final de la liga de fútbol americano de EE.UU. y presentar su última película junto a Mira Sorvino titulada “Wise Girls”.

El contrato con EMI señalaba que Carey debía grabar cinco discos pero, si embargo, el fracaso de su último trabajo, “Glitter”, que sólo vendió 500.000 copias, llevó a la discográfica a replantearse la relación, especialmente después de la llegada de Alan Levy, conocido por su fama de recortar gastos de forma drástica.

En sus momento de mayor popularidad, Carey llegó a vender 23 millones de copias con su disco “Music box”, y parecía que estaba destinada a convertirse en una de las artistas más famosas del momento, pero rápidamente sus seguidores prefirieron a grupos y artistas más jóvenes como Britney Spears y N”Sync.

La historia de Carey es realmente de película, ya que su éxito fue fulminante después de que lograra, a los 18 años, entregarle un casete con sus canciones al ejecutivo de Sony Mottola (después se convirtió en su presidente) durante una fiesta de Columbia Records. Mottola la escuchó en su vehículo y quedó tan admirado por la voz y la personalidad de Carey que volvió rápidamente a la fiesta, ya que el casete no tenía ni hombre ni teléfono. Desde entonces, Mottola se convirtió en su mentor, esposo y agente. La ruptura entre ambos en 1998 representó el punto de inflexión en la carrera de Carey.


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