Más presión en Turquía
ESTAMBUL (AFP).- La presión aumentó ayer sobre el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, salpicado por un escándalo político-financiero sin precedentes que provocó una oleada de dimisiones en su sector y manifestaciones reprimidas por la policía. Las fuerzas de seguridad dispersaron a miles de manifestantes que denunciaban la corrupción del gobierno conservador islamista y exigían la dimisión de su jefe. Otra manifestación se produjo en Ankara. Erdogan, inflexible, volvió a defenderse ante miles de partidarios y denunció un “complot” en su contra. Aunque no nombró a su adversario, el primer ministro volvió a responsabilizar al movimiento del predicador musulmán Fetullah Gülen, acusado de estar en el origen de la investigación anticorrupción que provocó la dimisión de tres ministros de Erdogan. Pese a haber remodelado ampliamente su gabinete en la noche del miércoles, tras la dimisión de tres importantes ministros, las consecuencias de la crisis política provocada por la detención de decenas de personalidades cercanas al poder el 17 de diciembre, seguían siendo patentes ayer.