“¿Mayores integrados?”

Por Redacción

He decidido, después de varios meses de penurias y frustraciones, recurrir a los medios ante la absurda y deshumanizada actitud del PAMI en no brindarle asistencia médica indicada a mi padre de 73 años, afiliado Nº 150217872903/00, portador desde hace 5 años de úlceras venosas gigantes en ambas piernas, enfermedad que lo condena a la incapacidad progresiva, al dolor permanente, a largas noches sin descanso, todo un verdadero calvario. Consultado el PAMI Roca, nos ofrece –a través de la Jefatura de Prestaciones Médicas– profesionales que no acreditan en ningún caso título de la especialidad en flebología y, por ende, experiencia probada en la resolución de esta enfermedad. Sí en cambio médicos de otras especialidades que poco y nada tienen que ver con el problema. Son profesionales que, entre otras cosas, “tratan várices”… Al parecer, estos antecedentes tan ambiguos conforman al PAMI que los presenta como prestadores de la especialidad. Así fueron los resultados obtenidos durante cuatro años: úlceras agrandadas, más profundas, infectadas, dolor permanente, con la consiguiente angustia y depresión de quien las padece: mi padre. Ante la inexplicable actitud de la obra social de no aceptar prestadores que no figuren en su cartilla (en realidad ya les quedan pocos) decidimos acudir a un centro privado especializado que no es prestador, pero donde encontramos la respuesta buscada, afrontando los gastos emergentes en forma particular y presentando oportunamente la documentación para su reintegro por parte del PAMI. Esta entidad no paga estos pedidos de reintegro, se desentiende de la salud de su afiliado, es decir, desintegra del sistema a su afiliado enfermo al que nunca se dignó a ofrecerle una alternativa de salud seria y definitiva. Esto lo hace el instituto que pregona en grandes marquesinas iluminadas: “Por una Argentina con mayores integrados”. Macarena López, DNI 33.190.854 – Roca