El precio del petróleo cayó a 85 dólares tras un freno en los ataques entre EE. UU. e Irán: las claves del acuerdo
El barril de crudo Brent retrocedió a los 86 dólares luego de haber superado los 100 dólares la semana pasada. Mediadores internacionales avanzan en negociaciones para reactivar un alto el fuego mientras se frena el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz.
El freno temporal en los ataques directos entre la administración de Estados Unidos y el gobierno de Irán brindó un respiro inmediato a los mercados globales. Tras dos semanas de intensos bombardeos e incertidumbre en las rutas de navegación del Golfo Pérsico, el precio internacional del petróleo registró una baja de casi 6%, y el Brent tocó un piso de 85 dólares este lunes 27 de julio, luego de haber trepado por encima de los 100 dólares días atrás.
Según consignó la agencia Associated Press (AP), el alivio en las cotizaciones energéticas coincidió con la apertura en alza de las principales bolsas del mundo, en un contexto donde negociadores internacionales buscan reflotar un acuerdo de cese del fuego interino para estabilizar el suministro mundial de combustibles.
Tregua en el Estrecho de Ormuz y freno en la escalada del crudo
El conflicto bélico había paralizado parcialmente el tránsito por el Estrecho de Ormuz, la vía marítima estratégica por la que circula una quinta parte del petróleo mundial. La interrupción del flujo marítimo provocó aumentos inmediatos en los precios de las naftas y en los costos de flete internacional.
Según un reporte de la agencia Associated Press (AP) basado en indicadores de mercado y de la Marina de Estados Unidos, el tráfico comercial en la zona se mantiene en su nivel más bajo en tres semanas, aunque no se confirmaron nuevos ataques directos en las últimas 72 horas. La pausa armada permitió que índices como el S&P 500 subieran un 0,6% y el Dow Jones sumara más de 500 puntos en Wall Street, reduciendo la presión sobre los rendimientos de los bonos soberanos.
Avanzan las mediaciones de Qatar y Omán entre Washington y Teherán
En el plano diplomático, funcionarios regionales confirmaron avances significativos para reanudar el diálogo entre Washington y Teherán. Las gestiones están encabezadas por Qatar, Pakistan y Omán, con el objetivo de establecer un mecanismo seguro de navegación para los buques comerciales en el área en conflicto.
Las negociaciones fueron ratificadas por voceros de ambos gobiernos:
«El presidente Donald Trump le está dando espacio a las conversaciones, les está dando un poco de margen», afirmó el embajador de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mike Waltz, en declaraciones a la cadena Fox News.
Por parte del gobierno iraní, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghaei, confirmó en rueda de prensa en Teherán que los países mediadores están transmitiendo mensajes entre las partes. Baghaei detalló que existen conversaciones directas con Omán para definir esquemas de tránsito seguro:
«El objetivo es desarrollar mecanismos que garanticen la navegación segura a través del Estrecho de Ormuz, respetando la soberanía y los intereses de seguridad nacional», precisó el funcionario iraní, aclarando que el paso estratégico continúa bajo fuertes restricciones.
Ataques esporádicos y tensión latente en la región
Pese al cese de bombardeos directos entre las potencias, la situación militar en Oriente Medio se mantiene inestable. Autoridades de Arabia Saudita informaron la interceptación de drones lanzados por milicias aliadas a Irán desde Irak y Yemen, dirigidos hacia instalaciones petroleras. De manera simultánea, Jordania reportó el derribo de dos aeronaves no tripuladas en su espacio aéreo.
En paralelo, la agenda geopolítica suma nuevos encuentros clave: el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, tiene previsto reunirse con Donald Trump en Washington para evaluar el curso del conflicto y las conversaciones de paz promovidas en Líbano. La evolución de estas negociaciones determinará si la baja en el precio del barril de petróleo se consolida o si persiste la volatilidad en los mercados energéticos globales.
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