Tragedia en Nueva Zelanda: dos muertos y una búsqueda desesperada de niños tras un alud en un camping
El barro sepultó el "Beachside Holiday Park" tras lluvias récord en Bay of Plenty. Rescatistas escucharon gritos de auxilio bajo tierra, pero las voces se apagaron. Hay al menos 10 desaparecidos.
La región norte de Nueva Zelanda atraviesa una de sus mañanas más oscuras. Una serie de feroces deslizamientos de tierra provocados por temporales sin precedentes golpearon la zona turística del monte Maunganui, dejando un saldo inicial de dos personas fallecidas y una decena de desaparecidos, entre los que se encuentran varios niños.
El epicentro del desastre es el Beachside Holiday Park, un popular destino de vacaciones que quedó parcialmente sepultado bajo toneladas de lodo y escombros. El desmoronamiento fue tan violento que arrasó con carpas, vehículos y hasta bloques enteros de duchas y piscinas termales.
El dramático rescate en Nueva Zelanda: «¡Ayuda por favor, sáquennos de aquí!»
El momento más desgarrador de la jornada fue relatado por los equipos de primera respuesta. Al llegar a la zona del desastre, los bomberos escucharon gritos de auxilio provenientes de debajo de la tierra.
«¡Ayuda por favor, sáquennos de aquí!», fue el clamor que percibieron los rescatistas antes de verse obligados a retroceder momentáneamente debido a la extrema inestabilidad del terreno. Lamentablemente, el comandante del operativo, William Pike, informó que tras ese contacto inicial, las voces dejaron de escucharse. Pese a esto, el ministro de Gestión de Emergencias, Mark Mitchell, aseguró que los operativos no se detendrán durante la noche.
Una mañana de terror en dos actos: el inicio de la tragedia
El fenómeno se desató en dos etapas que no dieron respiro a la población:
- 04:50 AM: un primer alud destruyó una vivienda en Welcome Bay, donde se confirmaron las dos muertes al quedar las víctimas atrapadas entre los escombros.
- 09:30 AM: horas más tarde, un segundo deslizamiento de mayor magnitud golpeó directamente el camping turístico.
«Miré detrás de mí y vi toneladas de tierra cayendo; todavía estoy temblando», relató Sonny Worrall, un turista que logró correr por su vida mientras observaba cómo la montaña destruía el campamento a sus espaldas.
La preocupación crece minuto a minuto por una mujer que fue vista intentando ayudar a otros turistas a escapar y que ahora no aparece. El superintendente de la policía, Tim Anderson, confirmó que hay al menos diez personas cuyo paradero es desconocido, aunque evitó brindar detalles específicos sobre las identidades de los niños involucrados para resguardar a las familias.
Actualmente, el predio ha sido evacuado por completo y las autoridades mantienen un perímetro de seguridad ante el riesgo inminente de nuevos movimientos de tierra, mientras la comunidad aguarda con angustia novedades desde la zona de desastre.
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