Negociar la paz con EE. UU., el objetivo
análisis
SEÚL, Corea del Sur.- Desde el punto de vista de Corea del Norte, sólo armas más poderosas y provocaciones más amenazantes obligarán a Washington a acudir a la mesa de negociaciones para dialogar sobre lo que Pyongyang realmente quiere: la paz. No es coincidencia que Corea del Norte haya realizado su tercera prueba nuclear subterránea, unas horas antes del discurso del presidente estadounidense Barack Obama sobre el estado de la Unión. A pesar de lo desconcertante que pudiera parecer la estrategia para otros países, sirve como un recordatorio al mundo de que Corea del Norte puede ser pobre, pero cuenta con el poder para desestabilizar la seguridad y estabilidad en su región. Y la respuesta a la provocación más reciente fue inmediata. “El peligro que representan las actividades amenazantes de Corea del Norte garantizan más acciones rápidas y dignas de crédito por parte de la comunidad internacional’’, afirmó Obama en un comunicado horas después de la prueba. Todo esto pone al joven líder norcoreano Kim Jong Un y a su círculo de asesores justo donde quieren estar: en el centro de la controversia y en la mira de la política exterior de otros países. El objetivo en Pyongyang es hacer que Washington trate al gobierno norcoreano como a un igual, una potencia nuclear más. Las pruebas atómicas y de misiles no buscan enfrascarse en una guerra con Estados Unidos _ no obstante sus afirmaciones beligerantes _, sino hacer que Washington respete su soberanía y poder militar. (AP)