No hay tasa que dure 100 años
Buenos Aires
En mayo y junio, la inflación estuvo apenas por encima del 3%, de modo que la tasa de interés real (-0,2% promedio) se ubicó en niveles apenas menores a los niveles de octubre y noviembre pasados (-0,4%). Aunque la situación cambiaria es diametralmente opuesta, el 38% se mantuvo. Otra vez, los ahorristas minoristas quedan con pocas opciones para ganarle a la inflación (por fuera del todavía poco conocido plazo fijo UVA), y el dólar no se corre de su cabeza.
Los períodos electorales suelen venir acompañados de políticas fiscales expansivas. El atraso del dólar antes de los votos es una característica de la economía argentina, casi tan repetida como las correcciones posteriores. En este marco, se redobla la intensidad de la pregunta por la tasa de interés: ¿se animará el Banco Central a mejorar el rendimiento de los plazos fijos, en un contexto de inflación transitoriamente a la baja? El reciente endurecimiento del cepo invita a pensar que no. Sin embargo, el malestar que generan estas restricciones, en un contexto de rebote del nivel de actividad podrían descongelar al 38. No hay tasa que dure 100 años.
Ecolatina Auditora económica – (Fragmento texto enviado)