“No hubo palabras, sólo tiró”
Testimonios
WASHINGTON.- Un comandante de la Marina de EE.UU. contó ayer como se salvó tras ver a un compañero de trabajo recibir un tiro en la cabeza a un metro escaso de él . El oficial de la Marina Tim Jirus dijo que había comenzado a evacuar a los trabajadores de su departamento después de oír lo que sonaban como “disparos amortiguados” en otra área de la base. “Sonaba como una pistola de juguete que se apagaba. De pequeño calibre, en todo caso. Después de un minuto o dos después de eso, alguien corría por el pasillo diciendo ‘Hey, todo el mundo, fuera del edificio’” declaró Jirus. “Nos largamos de allí”, agregó. Mientras intentaba entender lo que estaba pasando, un hombre del departamento de mantenimiento de la base llegó a su lado para hablarle: “se acercó y me dijo que escuchó que había un tirador en nuestro edificio. Estábamos parados aquí, quizás a casi un metro de distancia teniendo esa conversación. Escuché dos disparos más y él cayó tendido. Fue entonces que comencé a correr”, dijo. “Estoy bastante seguro de que murió porque fue alcanzado en la cabeza por un disparo… Es traumático. No me siento con suerte porque él haya sido baleado en vez de mi, pero si de estar ahora aquí”, acotó. Otro testigo dijo a la cadena NBC News como vio al individuo disparar silenciosamente en su contra, pero falló. “Fuimos afortunados porque estuviera lo suficientemente lejos de nosotros y que fuera un mal tiro”, sostuvo Terry Durham, empleada civil. Dijo que estaba evacuando el tercer piso de su complejo de oficinas cuando vio al tirador en la parte opuesta de un corredor. “Era un hombre alto, de piel oscura y que estaba con una especie de uniforme y un rifle”, sostuvo Durham a la NBC. “Se dirigió a nosotros y nos disparó, pero falló, gracias a Dios”, aclaró. Uno de los compañeros de trabajo de Durham, ToddBrundivge, dijo que el pistolero había actuado con una serenidad escalofriante. “No hubo palabras. Él levantó el arma y comenzó a disparar”, dijo a NBC. “No dijo absolutamente nada”, precisó. Patricia Ward, un especialista en gestión logística, estaba en la cafetería desayunando y oyó “tres disparos seguidos. Sonaban como “‘pop, pop, pop’’’, dijo. “Tres segundos después, pop, pop, pop, pop, en total unos siete tiros y comenzamos a correr’’, indicó Ward.