Noviembre, un mes crucial para el futuro del transporte en Bariloche

El jefe de Gabinete se distanció de la posibilidad de rescindir la concesión de Mi Bus. Las autoridades comenzaron a evaluar las condiciones actuales de prestación del servicio y se dieron el plazo de un mes para elaborar posibles soluciones.




En un mes debería surgir alguna propuesta. Foto: archivo

En un mes debería surgir alguna propuesta. Foto: archivo

A la espera de garantizar el pago de salarios y evitar un nuevo conflicto que paralice el transporte urbano, el municipio inició un ciclo de reuniones intersectoriales para estudiar la viabilidad futura del sistema

Desde hace ya varios meses los trabajadores realizan medidas de fuerza a partir del quinto día hábil, cada vez que la empresa Mi Bus se atrasa en el pago de salarios.

Esta vez habría un acuerdo de partes para que ingrese el subsidio provincial de 7,3 millones de pesos antes del viernes, que alcanzaría para abonar el 50% de los haberes de octubre y el resto dependería del subsidio nacional de 10 millones, cuyo transferencia todavía no está asegurada. 

El Jefe de Gabinete municipal, Marcos Barberis, dijo que con el modelo actual el transporte tiene un “desfasaje” grave en lo económico, y que no hay margen para resolverlo con un aumento de tarifa. Alejó de todos modos la posibilidad de rescindir la concesión de Mi Bus, como lo había insinuado el intendente Gustavo Gennuso en el caso de que se repitan las medidas de fuerza. 

Barberis dijo que la caída en la venta de boletos (a un 10% de los volúmenes pre pandemia) podría atenuarse con la reactivación paulatina de las actividades económicas y con vuelta del turismo a partir del 8 de diciembre. Pero admitió que sin un aumento y mayor regularidad de los subsidios nacionales será difícil sacar al transporte urbano de la crisis actual. 

El municipio convocó a una primera reunión el martes, de la que participaron concejales de todos los bloques, representantes de la empresa, del gremio UTA y la Defensora del Pueblo Beatriz Oñate, además dela vicejefa de Gabinete Marcela González Abdala. Allí comenzaron a evaluar las condiciones actuales de prestación del servicio y se dieron el plazo de un mes para elaborar posibles soluciones. 

El concejal del partido Unión y Libertad Gerardo Del Río dijo que le extrañó que “el Ejecutivo no tenga una propuesta concreta”, como la que sí aportó la propia empresa, en la que aparece por ejemplo la creación de una nueva tasa y la captación de una parte de los fondos del Emprotur para reforzar el subsidio al transporte. 

“Llevar adelante el sistema y evitar que se caiga es hoy un enorme desafío -admitió Del Río-. Pero hay un paso necesario que yo estoy pidiendo hace tiempo y es conocer el estado financiero de la empresa y la actual estructura de costos. Hasta ahora no lo hemos conseguido y es indispensable para ver después cómo seguimos”. 

Del Río también descartó aplicar “un mayor recargo sobre los usuarios” y dijo que el camino es engrosar el subsidio que aportan provincia y Nación, sumado a un complemento del municipio.

El concejal opinó que “debería existir una tarea política más decidida de los diputados y senadores rionegrinos, para conseguir una ampliación del subsidio, como lo hacen otras provincias pero no se ve que ocurra con los legisladores de Río Negro”. 

Barberis afirmó que otra opción, en lo inmediato, es que las empresas de transporte sean admitidas como beneficiarias del ATP, para que el Estado pague una parte de los salarios. 

El asesor letrado de Mi Bus, Juan Ignacio Gigena, dijo que el plan es trabajar durante 30 días para “depurar” las iniciativas que surjan destinadas a “sostener” el transporte. Insistió en que el problema económico actual “es del sistema, no de la empresa”.

El fantasma de otro paro Gigena dijo que hasta ayer no estaba asegurado el pago de haberes. Aclaró que si ingresa el subsidio de Nación podría no ser aplicado en su totalidad a cubrir los salarios de octubre, “porque también hay otros gastos”. 

Del Río dijo sin embargo que esta vez no habría medidas de fuerza de UTA, al menos en lo inmediato, porque existe un compromiso del gremio de aceptar el pago del 50% en el plazo legal y esperar hasta el 15 de noviembre para cobrar el resto.

Desde julio pasado todos los meses hubo paros de los trabajadores, que en algunos casos se extendieron hasta semanas y provocaron quejas generalizadas de los usuarios. 

En otro orden, el Centro de Estudios Patagonia (integrado por investigadores de la UNRN, la UNCo y el Conicet) también anunció un ciclo de charlas bajo el título “¿Qué transporte queremos para Bariloche?”, que se realizarán todos los viernes de noviembre, con la exposición de especialistas y espacios de debate.


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