Nueva violencia bajo la amenaza de la crisis iraní

Por Redacción

CONTEXTO

GAZA/TEL AVIV.- La disputa en torno al programa nuclear iraní y las amenazas de ataque por parte de Israel dominan desde hace meses los titulares de Medio Oriente, dejando en segundo plano el conflicto israelo-palestino. Pero la violencia ha vuelto a escalar en la región. El impacto de dos misiles aire-tierra israelíes dejó aparentemente sin daños la parte delantera del automóvil azul en el sur de la Franja de Gaza. Incluso los focos estaban en su sitio. Pero en el interior, en el que viajaba el líder de la facción palestina Comités Populares de Resistencia, Zuher al Kesi, y un acompañante, sólo queda chatarra y trozos de tela chamuscados. El nuevo estallido violento recordó al mundo que pese a los meses en los que el asunto central fue la disputa en torno al programa nuclear iraní, sigue habiendo un conflicto vigente y altamente explosivo entre israelíes y palestinos. Esta semana última, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dejó totalmente de lado el tema del proceso de paz con los palestinos durante su visita a Estados Unidos, en la que dedicó todos sus esfuerzos en advertir de los peligros de un Irán armado nuclearmente. Pero no pudo evitar las críticas a las acciones israelíes, especialmente a su política de asentamientos en Cisjordania y en Jerusalén Este. En la Franja de Gaza, los radicales islamistas de Hamas no están implicados en la nueva ola de violencia directamente, pero toleran la presencia de grupos de milicianos en el territorio. Los analistas políticos no descartan que la escalada de la violencia les favorezca porque así podrían desviar la atención del difícil proceso de reconciliación con el partido moderado Al Fatah, del presidente palestino Mahmud Abbas. La noticia de la muerte de Kesis se difundió a la velocidad de un rayo. De inmediato, grupos de milicianos se apresuraron a sus depósitos de armas y prepararon sus pequeños lanzacohetes, de construcción casera, para atacar a Israel. Se contaron unos 90 disparos en las últimas horas. En total, ocho personas resultaron heridas en el sur de Israel, una de ellas de gravedad. Cientos de miles de personas pasaron horas de terror en refugios. Pero el precio fue, como de costumbre, demasiado alto para los palestinos: la bien equipada y formada fuerza aérea israelí mató a al menos otros diez combatientes en ataques contra posiciones de lanzamiento de cohetes y talleres de armas. El Comité de Resistencia Popular juró venganza por el “acto criminal”, mientras Israel aseguró que Kesi estaba preparando un fuerte ataque terrorista contra Israel. Y los ataques con cohetes desde la Franja de Gaza no pueden quedar sin respuesta, asegura Tel Aviv. Sin embargo, mediante la nueva ola de muertes tampoco se consigue nada: tan sólo que las dos partes sigan irreconciliables. (DPA)