Nueve años de cárcel por el crimen de su concubina
La víctima tenía 17 años, una beba de once meses, y recibió un tiro.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La Cámara Segunda del Crimen le impuso nueve años de prisión a Renzo Yamel Otoizaga, el joven que quiso simular un suicidio de su concubina después de dispararle en el pecho, dejándole el arma homicida cerca de su mano derecha.
Los jueces consideraron probado que el imputado mató a la joven madre con su revólver, y aunque admitieron la posibilidad del dolo eventual, y que el resultado no hubiera sido deseado por el acusado, calificaron el hecho como homicidio y le impusieron la pena que había sido solicitada por el fiscal.
El episodio que originó la causa se desencadenó a las 7.30 del último 18 de mayo en una vivienda precaria del barrio La Lomita, situado cerca del cruce de la calle Beschedt con la ruta 258, donde se domiciliaban el acusado, la víctima y la hijita de ambos, de 11 meses de edad. A esa hora llamaron al hospital solicitando una ambulancia, porque Karina Altamirano, de 17 años, agonizaba luego que una bala calibre 32 le atravesara el corazón. Otoizaga, de 19 años, denunció que su concubina había utilizado para matarse un revólver que ella misma había conseguido. Luego se estableció que esa madrugada se había desarrollado en la casa una reunión donde abundaron las bebidas alcohólicas, y hasta se habría jugado a la ruleta rusa con el revólver, que los testigos reconocieron como perteneciente al imputado. Esa misma mañana se conocieron versiones sobre las desavenencias entre la víctima y su pareja, y las quejas de Karina a su madre por los frecuentes maltratos y amenazas que recibía.
Aunque los jueces consideraron que podían prescindir del testimonio de Patricio Cárdenas, uno de los asistentes a la reunión, valoraron en favor del imputado sus dichos, respecto de que jugaba con el arma cuando le disparó a Karina, y que después la abrazó y dijo «perdoname, mi amor, pensé que estaba descargada».
Las pericias y hasta el sentido común fueron invocados por los jueces para descartar el suicidio y sentenciar que le había disparado otra persona, dado que el arma estaba cerca de la mano derecha de Karina, pero el disparo había ingresado a su pecho desde la izquierda y de arriba hacia abajo. También valoraron que si hubiera sido otra persona la autora, Otoizaga, como dueño de casa podría oponerse a que se retirara, o cuando menos reprocharle el suceso.
El abogado que representó a la familia de la víctima había pedido 20 años de prisión para Otoizaga, y el fiscal de Cámara Enrique Sánchez Gavier también lo consideró responsable, pero pidió una pena de nueve años, y mencionó la posibilidad del disparo accidental y el dolo eventual por imprudencia.
La interpretación del fiscal y su pedido de pena fueron los argumentos elegidos por los jueces para condenar a Otoizaga, pero también analizaron otras circunstancias, atenuantes y agravantes, para considerar justa la pena de 9 años.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La Cámara Segunda del Crimen le impuso nueve años de prisión a Renzo Yamel Otoizaga, el joven que quiso simular un suicidio de su concubina después de dispararle en el pecho, dejándole el arma homicida cerca de su mano derecha.
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