Obama enfrenta fuertes enemigos internos

Por Redacción

Irán y las grandes potencias lograron un avance real con el compromiso marco, pero queda por delante una gran labor para cerrar el 30 de junio un histórico acuerdo. A ello se añaden los adversarios del compromiso logrado en Lausana con Irán –muy numerosos, desde Israel a los republicanos opuestos al presidente estadounidense Barack Obama– que redoblarán sus esfuerzos para sabotear el proceso. El Congreso estadounidense, dominado por los republicanos, deliberará sobre endurecer las sanciones contra Irán o si vincular el eventual acuerdo a una necesaria aprobación del Congreso. Antes de que finalice la pausa de Pascua, Obama intentará con todos sus medios convencer al Congreso de que no de esos pasos: tampoco está claro si los votos de demócratas y republicanos bastarían para evitar que Obama vetara esas medidas.