“Obediencia debida”

Por Redacción

La designación como comandante del Ejército Argentino del general César Milani, en el Senado nacional, nos resulta, como ciudadanos, absolutamente inaceptable. Alguien como el mencionado militar, vinculado a presuntas violaciones a los derechos humanos durante el genocidio de la última dictadura, no puede ejercer un cargo de esa relevancia dentro de un gobierno democrático. Gobierno que afortunada y paradójicamente, por otro lado, estableció avances importantísimos en materia de investigación, juicio y castigo a los represores de esa etapa negra de nuestra historia. Obviamente las contradicciones en ese sentido no surgen con este acto, ya que la ley “antiterrorista” reformulada el 22 de diciembre del 2011 y el “Proyecto X” claramente establecido como instrumento de infiltración en los movimientos sociales y políticos por parte de la Gendarmería Nacional también en esta última gestión gubernamental tiñen con un manto de oscuridad los avances en esta importante materia. Sin embargo, lo más censurable, de acuerdo a nuestra apreciación como miembros de la comunidad del Limay, es la implementación del voto por “obediencia debida’’ y, por lo tanto, desgajado del sentir popular del representante de Río Negro, el doctor Miguel Pichetto, quien actuó en consecuencia, sólo al servicio de las directivas de un Poder Ejecutivo empecinado en designar al cuestionado militar proveniente de la Inteligencia del Ejército Argentino, hecho también inédito para ese cargo. Desconocemos, por no contar aún con información precisa, el posicionamiento de la senadora Silvina García Larraburu. Queremos creer que la mencionada funcionaria no utilizó el mismo mecanismo de automatismo partidario. Comunidad del Limay Bariloche

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