La UNCo pos-covid: un escenario de cambios

Por Redacción

Omar Jurgeit *

En un contexto donde las opciones educativas se expandieron a través de la virtualidad, las instituciones regionales deben replantearse la gestión de la formación, ya que la cercanía física ha dejado de constituir un factor determinante para los aspirantes a cursar carreras universitarias.

Hoy se pueden cursar estudios virtuales con contenidos disponibles sin límite horario, alojados en una plataforma, opción ideal para quienes estudian y trabajan; se pueden cursar on line carreras en las que el proceso educativo se desarrolla dentro de determinados horarios, dando la posibilidad de interactuar en tiempo real a docentes y estudiantes; se puede cursar en el sistema tradicional, asistiendo regularmente a aulas donde profesores exponen los contenidos curriculares de una carrera; se pueden combinar los distintos sistemas, cursando virtual u on line a distancia, pero con sistemas de evaluación presenciales.

Aún en un sistema que requiere estrictas formalidades y regulaciones en cuanto a la educación universitaria, la modalidad semi presencial (o mixta) o a distancia (EAD) no es algo que la pandemia haya inaugurado con ese pretendido aire de “novedoso”: Ya existía.

La UNCo tiene mucha trayectoria bajo la modalidad a distancia. Tal vez no se conoce porque se trata de iniciativas aisladas y que recién en el año 2005 se fueron recopilando y documentado gracias al trabajo realizado en el SEADI (Sistema de Educación Abierto y a Distancia), donde uno de los objetivos perseguidos fue acrecentar la oferta de carreras y atender nuevas demandas de formación y capacitación a nivel regional, mediante modalidades semipresencial y a distancia.

El surgimiento de la plataforma PEDCO en el año 2004 permitió adicionar nuevas formas de comunicación, colaboración y soporte de contenidos a las propuestas presenciales, además de facilitar el dictado en opciones a distancia.

Pero lamentablemente, a pesar de contar con recursos tecnológicos y gran capital humano (personas dispuestas, con mucha vocación, convencimiento y visión de futuro), no se ha podido avanzar en el desarrollo de la EAD en la UNCo porque no se ha reconocido todo lo realizado en esta modalidad ni se ha contado con el apoyo institucional necesario para hacerla crecer.

Inclusive, se ha visto cómo desde la gestión actual, con sus acciones, han desmerecido el trabajo realizado en el SEADI, reemplazandolo en 2014 por otros programas que no han logrado mejoras significativas en materia de la EAD ( infraestructura tecnológica, formación recursos humanos, asesoramiento sobre el diseño de materiales educativos, creación de nuevas ofertas educativas, etc.).

Sin embargo, en un marzo de 2020 las universidades tuvieron que cerrar sus puertas, y en nuestro caso, paradójicamente, gran parte del grupo que ha conformado el SEADI, fue el que cooperó de manera desinteresada y ad honorem en las distintas capacitaciones y webinars realizados.

En ese contexto de desconcierto, cada docente hizo lo que pudo y con las herramientas TIC que conocía hasta el momento. Algunos “colgaron” sus clases en canales de Youtube, para luego coordinar el desarrollo de actividades y contenidos mediante mensajería instantánea. Más adelante, adoptaron otras herramientas que se divulgaron o que fueron descubriendo con el paso del tiempo, por ejemplo las videoconferencias.

Obligados por el compromiso asumido como funcionarios públicos, desde las universidades se hizo imprescindible el uso de sus propias plataformas de “educación online”, evidenciando problemas en cuanto a la conectividad, almacenamiento y licencias de uso, entre otros.

En este camino, comenzaron a adecuarse las normativas para legitimar estas modalidades, no sin algunas resistencias. Estos cambios también fueron convenientes no sólo para desarrollar los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Los concursos de Profesores, por ejemplo, que siempre han tenido una limitante en los costos de traslado y estadía de los jurados evaluadores externos, hoy pueden llevarse a cabo sin presencia física de los expertos.

Los circuitos administrativos tuvieron que mutar aceleradamente, adaptándose a la digitalización.

El teletrabajo también es una alternativa a evaluar no como emergente de una situación excepcional, sino como modalidad habitual. Un tema muy interesante para introducir en la agenda de discusiones paritarias con las asociaciones gremiales.

Pero todos estos cambios tecnológicos no fluyen sin conflictividad ni dificultades al interior de las instituciones.

Son necesarios procesos de capacitación permanente en sistemas eficientes de gestión educativa para los agentes del área administrativa y docente de todas las universidades, y también condiciones de accesibilidad que permitan que los nuevos procesos fluyan.

La Universidad Nacional del Comahue tiene en el actual contexto una gran posibilidad para posicionarse con una oferta innovadora, sin las limitantes que su gran dispersión territorial tradicionalmente le ha significado.

Pese a la importancia de las TIC, el informe de Auditoría Interna de la UNCo difundido en febrero del 2022, hace saber que la institución no dispone aún de un Plan Estratégico de Tecnologías de la Información.

El área específica (DTI) no tuvo durante estos años una conducción política con la relevancia en términos de capacidad de decisión que su importancia estratégica suponía.

Alternativamente se la hizo depender funcionalmente de la Vicerrectoria; luego se designó un Subsecretario de Tecnologías de la Información que renunció por destrato de las autoridades, y en la actualidad tiene un personal de planta “a cargo” de la subsecretaría.

En el mundo de la hiperconectividad, de los algoritmos, del big data, de los objetos inteligentes, del internet de las cosas, hace meses que la Universidad Nacional del Comahue no puede detectar una falla eléctrica que dispara el disyuntor del lugar donde están alojados los servidores, dejando periódicamente “a ciegas” a los usuarios de sus sistemas.

Lo que nos indica que independientemente de las limitaciones de presupuesto que se puedan alegar, existe un grave problema de gestión de procesos, de voluntad política y de dedicación específica a las áreas críticas institucionales, que no se resuelve solo con la adquisición de equipamiento.

Sin un cambio de rumbo en este sentido, la Uncoma se verá desplazada en el medio por otras instituciones (como ya está ocurriendo) , pues como se dijo al principio, la cercanía física ha dejado de ser una limitante para tener cautiva a la población estudiantil.

* Candidato a Rector – Frente Universitario Comahue


Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar
Exit mobile version