Perdido en Ecuador

Con actitud, Emelec doblegó a un Vélez desnaturalizado y con pocas respuestas.

Por Redacción

No pareció Vélez. Al menos ese Vélez del toque justo, el afinado circuito futbolístico y la profundidad para liquidar al rival. En Ecuador y en su debut por la Libertadores, fue un equipo sin ideas, anodino, al que derrotó por la mínima diferencia Emelec. Tan mala fue la noche de El Fortín que terminó con diez y el gol fue en contra (Facundo Ferreyra). El conjunto de Gareca tuvo serios problemas en la cancha ecuatoriana, porque el local asfixió a sus volantes, marcó con vehemencia, interpuso el ‘músculo’ en la zona de mayor tránsito y le cortó la conexión ofensiva. La obsesión del técnico argentino-boliviano Gustavo Quinteros fue cortar la línea de pase que podían imponer Francisco Cerro y, sobre todo, el debutante Fernando Gago. Pintita, que se mostró en ritmo y corrió hasta el cansancio, fue blanco de casi todas las faltas. Ese férreo marcaje sobre el doble ‘5’ le permitió algo de libertad a Federico Insúa, pero el Pocho dejó rápido la cancha (a los 30 del PT) porque le provocaron una lesión ocular. Emelec puso ímpetu para marcar, pero también se encegueció para jugar. Por eso casi no tuvo chances de peligro en el PT, salvo un par de centros que resolvió muy bien el uruguayo Sebastián Sosa y una llegada, a los 32, la más clara de la etapa inicial, cuando el interesante Enner Valencia tomó el balón en la mitad, puso quinta antes que segunda, eludió a varios rivales y le sirvió el gol a Marlon de Jesús, que tiró la pelota afuera. En el complemento el panorama no cambió demasiado. Se vio a un Vélez desnaturalizado, incómodo, sin fluidez futbolística y dependiendo sólo de la conducción de un Gago que fue presa constante de los ecuatorianos. Emelec continuó jugando con una intensidad poco habitual y por eso consiguió la apertura del marcador a los 4’. Fue cuando Fernando Tobio le hizo una falta ‘tonta’ a De Jesús, Quiñones lanzó un centro envenenado y Facundo Ferreyra terminó venciendo su propio arco. La mala noche de Tobio se completaría sobre los 16, porque entregó mal un balón hacia atrás para Sosa, tuvo que salir a correr a De Jesús, lo tomó, lo soltó, al delantero el balón se le fue largo, pero el árbitro Wilmar Roldán se equivocó, retrocedió la jugada, cobró falta y expulsó al defensor. La floja tarea de El Fortín se reflejó en una jugada: sobre los 20, primero Copete se dejó anticipar cerca de su área, luego Sills (ingresado por Ferreyra) pifió de manera increíble y por eso el capitán Quiñones quedó cara a cara con Sosa, pero ganó el uruguayo. La visita, cansado mentalmente, sin respuestas, perdido y superado por Emelec, no pudo progresar en el campo y fue dominado. Por eso el local casi amplía la diferencia, pero Sosa presionó bien a Caicedo a faltas de seis minutos y lo hizo fallar. Así se cerró el primer partido copero para Vélez, con una noche que pasará rápido al olvido.

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