Pericia psiquiátrica al policía que tomó rehenes
Lo ordenó la fiscalía antes de decidir si le formula cargos. Durante más de cuatro horas mantuvo en vilo a la ciudad.
NEUQUÉN
NEUQUÉN (AN).- Un policía con antecedentes de problemas con sus parejas protagonizó una tensa toma de 11 rehenes en una oficina municipal, efectuó disparos si herir a nadie y finalmente se entregó después de más de cuatro horas. Lo retiraron del lugar sin esposas y anoche permanecía internado. Hoy le harán estudios psiquiátricos y luego decidirán si lo acusan de algún delito o lo declaran inimputable.
El subsecretario de Seguridad de la provincia, Gustavo Pereyra, dijo que el policía identificado como Sebastián Riquelme, de 32 años, protagonizó el violento episodio por “problemas sentimentales” con una de las empleadas de la Dirección de Licencias de Conducir, que está embarazada de tres meses.
El ministro del área, Gabriel Gastaminza, se mostró comprensivo y dijo que “hay que rescatar al ser humano que pasa un mal momento”. (Ver aparte)
Según el intendente Horacio Quiroga, ya le habían retirado el arma y se la devolvieron. (Ver aparte)
Es el segundo episodio de gravedad que protagoniza un policía con su arma en pocos días. El anterior fue el 14 de octubre, cuando un efectivo a punto de ser cesanteado amenazó con matarse frente al monumento a San Martín.
El cabo primero Sebastián Riquelme presta servicios en la comisaría Cuarta de Alta Barda y en la mañana de ayer ingresó con su uniforme de policía, a las 8:40, a la oficina municipal de Licencias de Conducir, de Santa Teresa y Río Colorado. Tras efectuar tres disparos con su pistola reglamentaria se encerró en el lugar con empleados y el público que estaba tramitando su licencia.
La situación fue confusa para los trabajadores municipales, porque se supo que Riquelme prestaba servicios adicionales en el lugar aunque ayer no le correspondía. Por otro lado, empleados de la oficina admitieron que no lo conocían.
Pasadas las diez de la mañana el negociador dispuesto por la policía logró que liberaran a dos personas, una de ellas Carla Tamburi (30), la pareja de Riquelme, que fue asistida por el SIEN y luego trasladada al hospital Castro Rendón.
A las 12:45 los últimos cuatro rehenes fueron liberados y a Riquelme lo sacaron del edificio a las 13 en punto, sin esposas. En una ambulancia fue retirado hacia el hospital regional, ante el insulto de todos los empleados que se mantenían en la vereda.
Durante el procedimiento el lugar fue vallado y custodiado por la policía, personal del Sistema de Emergencias del Neuquén (SIEN), bomberos y grupos especiales de la policía.
Los vecinos siguieron el operativo desde la vereda, asustados por el enorme despliegue policial.