Persisten dudas sobre viabilidad del ajuste que debe hacer España

Otros temen que la cura de austeridad acentúe aún más la actual recesión.

Por Redacción

El ministro de Economía de España, De Guindos (izq.), dialoga con su par francés en un descanso en la cumbre de Copenhague, ayer

COPENHAGUE (AFP).- España obtuvo una prudente anuencia europea a su presupuesto 2012 –el más duro de su historia– para rebajar este año su déficit en tres puntos, pero varios interrogantes persisten aún hoy para los expertos sobre la rapidez y la viabilidad del ajuste.

Apenas anunciado el viernes en Madrid el presupuesto, Jorg Asmussen, miembro del directorio del Banco Central Europeo (BCE), dijo desde Copenhague que debía ser aplicado lo más velozmente posible, para que tenga un rápido “impacto”.

Asmussen expresó el temor de que el trámite parlamentario español retrase hasta junio la aplicación del ajuste, con lo que Madrid sólo tendría seis meses para reducir su déficit de 8,5% en 2011 a 5,3% a fines de 2012, como se comprometió ante sus socios europeos.

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, quien “explicó” a sus colegas europeos el proyecto de presupuesto durante una reunión en la capital danesa, prometió su implementación “lo antes posible”.

Aun así, reducir en tres puntos el déficit español antes de fin de año es una tarea “difícil”, admitió ayer una fuente europea, pese al anunciado ajuste de más de 27.000 millones de euros.

Por otra parte, la enorme dificultad para España es “hallar el justo equilibrio entre austeridad y crecimiento”, según Cyril Regnat, analista de Natixis.

Temen más recesión

En efecto, muchos expertos temen que la cura de austeridad adoptada pueda acentuar la recesión –este año el PIB español debe caer 1,7%– en un país que ya tiene una tasa récord de desempleo (22,85%).

Además, “queda por saber lo que las regiones (comunidades autónomas) harán” en este esfuerzo, según el profesor Luis Garicano, del London School of Economics, citado el sábado por “Financial Times”.

En efecto, las 17 comunidades autónomas del país son en buena parte responsables de los déficits del país.

La misma preocupación expresaba ayer una nota económica del Credit Suisse.

“Sigue vigente el interrogante sobre cómo las regiones van a adaptarse” al ajuste, dice la nota al comentar el presupuesto español, aunque destaca como factor positivo el hecho de que “11 de las 17 comunidades autónomas estén en manos” del conservador Partido popular (PP, en el poder central).

Así, las órdenes de reducir sus déficits “vendrán de arriba”, asegura.

Sin embargo, algunas medidas anunciadas, como una amnistía fiscal a capitales ocultos mediante pago de un pequeño gravamen del 10%, sólo pueden aplicarse una vez y por tanto sólo una vez engrosarán las arcas del Estado, destacaba el profesor Garitano.

El problema es que España no sólo está comprometida a reducir su déficit a 5,3% en 2012, sino también a seguir rebajándolo en 2013 a 3%, como estipula el Pacto de Estabilidad y Crecimiento europeo.

Muchos expertos dudan que ese desafío esté al alcance de un país en recesión. François Baroin, ministro francés de Economía, expresó sin embargo su “confianza” en el ejecutivo español.

Madrid “tiene una verdadera determinación en retornar a un nivel de déficit del 3%”, aseguró Baroin en rueda de prensa en Copenhague, admitiendo que las reformas son “difíciles pero necesarias para dar un impulso al crecimiento español”.

En todo caso, pese a tantos interrogantes, la reacción inicial de los mercados fue positiva una vez conocido el fortalecimiento (a 800.000 millones de euros) del cortafuego anticrisis de Europa, que podría acudir si fuera necesario en ayuda de España.

Si bien la mayoría de los analistas coincidían en la necesidad de que España ajustase sus cuentas en unos 50.000 millones de euros, no son pocos los expertos temen que la cura de austeridad adoptada pueda acentuar la recesión, en un país que ya tiene una tasa récord de desempleo (22,85%). En este sentido, el socialismo se hizo oír ayer. “Ahora ya entendemos lo que tenían. Tenían una amnistía fiscal, un proyecto político que consiste en cobrar más impuestos a los trabajadores y quitárselos a los defraudadores. Esa es la política que nos escondían”, denunció el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, refiriéndose a los Presupuestos Generales aprobados el viernes por el Gobierno del PP. “En estos 100 días, los españoles han comprobado que Rajoy no dijo ni una sola verdad durante la campaña electoral. Dijo que no iba a subir los impuestos. Mentira, los subió el primer mes; dijo que no iba a abaratar el despido y lo puso a precio de saldo al segundo mes, y dijo que no iba a hacer amnistía fiscal y la ha hecho al tercer mes. La derecha ha perdido toda la credibilidad”.

“Lo que proponen es subir la luz, subir el gas, subir los impuestos y bajar la educación, la dependencia, los gastos en investigación, las prestaciones sociales y la inversión para crear empleo. Son unos presupuestos inaceptables”, concluyó.

El líder de Izquierda Unida, Cayo Lara, acotó: “Son los presupuestos del sufrimiento y el paro para una mayoría y de los regalos fiscales para una a minoría, los defraudadores de cuello blanco”.