Piden condena para joven por brutal golpiza a su suegro

La víctima sufrió severas secuelas del ataque. Salió en defensa de su hija cuando su novio le apuntaba con un arma.

Por Redacción

JUSTICIA

Ariel Luis Torres no recuerda con precisión si tiene 35 ó 36 años. Tiene serias dificultades para caminar, una cicatriz importante en su rostro y complicaciones para levantar y hacer fuerza con su brazo izquierdo. Explicó que tiene problemas de memoria. El hombre salió en defensa de su hija cuando su exyerno, Adrián Vera, le apuntaba con un arma de fuego a la cabeza. El joven reaccionó furioso contra Torres y lo golpeó con saña.

De acuerdo a la acusación fiscal, Torres sufrió un traumatismo encefalocraneano grave con fractura y hundimiento, hematoma subdural izquierdo, parálisis del hemicuerpo izquierdo irreversible e inhabilitación permanente para desarrollar sus tareas habituales.

El hecho ocurrió la madrugada del 1 de septiembre de 2013 en una casilla del barrio Unión de esta ciudad. Allí, vivían Vera y la hija de Torres, quien como consecuencia de la golpiza estuvo varias semanas en coma internado en la terapia intensiva del hospital local.

Ayer, se hizo el juicio contra Vera, de 27 años, que alegó que estaban alcoholizados cuando ocurrió el hecho. El Fiscal de Cámara Martín Lozada sostuvo la acusación y pidió a los jueces de la Cámara Criminal Primera, Marcelo Barrutia, Alejandro Ramos Mejía y Miguel Gaimaro Pozzi, que le impongan 3 años y 6 meses de prisión a Vera como autor del delito de lesiones graves.

Lozada valoró el testimonio de la hija de Torres. Dalma recordó que la madrugada del 1 de septiembre de 2013 estaba discutiendo con Vera y su papá intervino.

“Adrián me había puesto el arma en la cabeza”, dijo la joven y señaló su frente. “Mi papá le dijo que no haga eso”, sostuvo. Luego, describió como su expareja golpeó a su padre. Dijo que el imputado le agarró la cabeza y le dio varias veces contra un banco de madera. La joven admitió que su padre y Vera “estaban muy tomados”.

Lozada en su alegato desestimó que Vera no haya podido dirigir sus acciones por la ingesta de alcohol. Valoró a favor de Vera su juventud, una limitada educación, que no tiene sentencia firme condenatoria, el consumo de alcohol “y el estado miserable de la cárcel local”. En su contra, tuvo en cuenta la ausencia de motivos para agredir de esa forma a Torres y la ausencia de arrepentimiento.

El defensor oficial Marcelo Álvarez criticó el alegato de Lozada por falta de objetividad. Y pidió la absolución porque Vera por la ingesta excesiva de alcohol no podía comprender la criminalidad del acto y dirigir sus accciones.

DeBariloche


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