Piñera pierde la iniciativa política a meses de elecciones

De gira por Asia, el presidente minimiza los movimientos.

Redacción

Por Redacción

AP

SANTIAGO DE CHILE (DPA).- El presidente de derecha chileno, Sebastián Piñera, iniciará ayer una gira de once días por Asia, en medio del descontrol de la agenda política en su país, en la antesala de comicios municipales y presidenciales. “Espero muchos logros”, sostuvo el mandatario antes de partir a Vietnam, su primera escala, y enviar 300 comandos antimotines a la región rebelde de Aysén, aislada del país hace más de un mes en medio de protestas por mejoras económicas y sociales. El viaje, en medio de la división del oficialismo por la estrategia frente a las protestas, se produce además en momentos en que en el otro extremo del país miles de pobladores de la ciudad minera de Calama se movilizan en reclamo de mejor distribución de los recursos de la minería en zonas productoras. Las manifestaciones, que en el sur derivaron en la destrucción de vehículos policiales y enfrentamientos de días en el sur con decenas de heridos, están marcadas por el centralismo político chileno, donde los jefes de las regiones son nombrados a dedo por el presidente. También por la desigualdad en la distribución de la riqueza en un país que es miembro de la OCDE, pero donde la mitad de su población vive con ingresos anuales de 3.000 dólares, inferiores a los promedios de Congo o Angola. “No han aprendido a manejar la agenda”, resumió la analista Marta Lagos, para quien el intento de Piñera de mostrar normalidad “no se hará realidad” y se repetirá la ola de descontento de 2011. “Debiera existir una ley que castigue la inoperancia política”, ironizó a su vez el líder de la región rebelde de Aysén, el pescador Iván Fuentes. Iguales críticas surgieron desde el propio oficialismo, donde hay amenazas de renuncia de los representante de las zonas en conflicto al partido del presidente, Renovación Nacional. “Las soluciones no se logran con el envío de Fuerzas Especiales”, reclamó el senador Antonio Horvath de Aysén, que denunció golpizas a niños y mujeres por parte de la policía, negadas por el gobierno. “Yo estuve ahí”, dijo. El cuadro político, marcado por el estancamiento de la popularidad de Piñera en un 30%, tiene como complemento el ascenso a la presidencia del Senado de Camilo Escalona, principal aliado de la ex presidenta socialista Michelle Bachelet, favorita por amplio margen para las presidenciales de 2013. La crisis social y política debiera tener un primer reflejo en los comicios municipales de octubre. Piñera, de gira por Asia hasta el 31 de marzo, insiste sin embargo en que las críticas provienen de quienes tienen “maldad en el alma”.


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