Policía francesa intentaba capturar con vida al terrorista asesino de Toulouse

El francés de origen magrebí dijo militar en la red Al Qaeda.

Redacción

Por Redacción

AP

TOULOUSE, Francia.-La policía francesa inició esta madrugada la fase final de la operación para detener al presunto autor de la muerte de siete personas en los últimos diez días en las localidades francesas de Toulouse y Montauban, mediante una estrategia de desgaste que permita que el asediado joven de origen magrebí simpatizante de Al Qaeda se entregue por sus medios y evitar un asalto sangriento a la casa, rodeada desde la primera hora de ayer.

Hacia las 23 de Francia (19 de Argentina), las fuerzas de seguridad trataron de intimidar a Mohammed Merah, un joven francés de 23 años y origen argelino, detonando cuatro artefactos explosivos en la zona. Una hora y media más tarde, se volvieron a escuchar otras tres explosiones en el área vigilada.

El objetivo de estas explosiones, según el ministerio de Interior, es “quebrar” a Merah y hacer que se rinda tras más de 24 horas atrincherado en su domicilio. Interior ha reconocido que no “quieren correr riesgos” y que están adoptando una estrategia de presión y desgaste a la espera de que se entregue.

La policía francesa localizó en la madrugada de ayer al supuesto autor de los tiroteos, rodeó su casa y envió a un grupo de negociadores para que se entregue voluntariamente. El presunto asesino, que no mostró arrepentimiento y planeaba volver a matar, seguía 24 horas después encerrado en su piso de Toulouse.

“Presumió de poner de rodillas a Francia (…) y no mostró arrepentimiento más que por no haber causado más víctimas”. Así se refirió el fiscal François Molins a Mohammed Merah, al que se acusa de haber disparado contra tres soldados, un rabino y tres alumnos de un colegio judío. Según explicó en una conversación con la policía, planeaba matar hoy a otro soldado y a dos gendarmes. (ver aparte)

Según el ministro de Interior, Claude Guéant, el presunto asesino “Ha confirmado que se entregará pronto. Se están discutiendo las condiciones para su entrega”, agregó. Sin embargo, el ministro de Defensa, Gérard Longet, aseguró a la televisión BFM TV que el cerco a la casa podría prolongarse durante la noche.

El operativo policial comenzó poco después de las 2 de la madrugada local (10 de la noche en Argentina). El sospechoso respondió con armas automáticas al intento de entrar por parte de los agentes e hirió a dos de ellos. Más tarde, a cambio de un teléfono, entregó un arma tirándola por la ventana, supuestamente la misma que podría haber empleado para perpetrar los crímenes.

Merah, al que la policía localizó a través de los rastros que dejó en Internet, aseguró tener contactos con la red terrorista Al Qaeda y haber estado en Pakistán y Afganistán, la última vez en 2011. Sus motivaciones para llevar a cabo los ataques fueron “vengar a los niños palestinos” y protestar contra la presencia de soldados afganos en Afganistán.

De hecho, Merah ya figuró “durante varios años” en las bases de datos de los servicios de inteligencia franceses (ver aparte)

Varias personas del entorno del sospechoso fueron detenidas, entre ellas los hermanos y hermanas del joven, así como su madre. Uno de los hermanos simpatizaba con los salafistas.

El joven habría actuado sin embargo en solitario.

Las unidades especiales no consiguieron en todo el día acceder a la vivienda en la que el joven está atrincherado, pues cada vez que lo intentaron, amenazó con disparar. Los agentes localizaron la motocicleta con la que el sospechoso supuestamente se desplazó a los lugares de los tiroteos y la cámara con la que presuntamente los filmó, pero aún buscan su coche, en el que podría haber armas y explosivos.

La pista que llevó a los investigadores hasta Merah fue la computadora de su madre. El presunto asesino contactó con su primera víctima -un soldado- a través de Internet para comprarle una moto. Posteriormente la policía rastreó los e-mails hasta que identificó la dirección IP . (ver aparte)

La identificación del joven se produjo horas después de que el domingo acabara con la vida de un profesor y tres niños de una escuela judía en Toulouse. Estas víctimas, el rabino Jonathan Sandler, sus dos hijos y la hija del director de la escuela, Miriam Monsonego, fueron enterradas ayer en Jerusalén en un multitudinario entierro al que acudieron miles de personas.

Mientras tanto, en Francia, el presidente de la república, Nicolas Sarkozy, asistió en Montauban al entierro de los tres soldados franceses abatidos. Sarkozy, que ordenó que se capturase vivo al presunto autor, calificó de “ejecución terrorista” el asesinato. “Soldados, la nación entera está hoy de su lado”, dijo .

Previamente, el presidente aseguró desde el Elíseo que “Francia sólo puede ser grande en la unidad nacional”. El terrorismo, añadió, no fracturará la sociedad.

Por su parte, tras conocer la supuesta vinculación del crimen con la escena islamista, la presidenta el partido de extrema derecha, Frente Nacional, Marine Le Pen, dijo en una entrevista de radio que “se estaba subestimando” el riesgo fundamentalista en el país.

(DPA/AFP)


AP

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