Suspendieron a cinco policías por la causa de presuntos apremios en una comisaría de Bariloche

Así lo informaron desde la Policía de Río Negro. La medida preventiva se dispuso para los empleados policiales sospechados de haber participado en la golpiza que un joven denunció haber sufrido mientras estuvo demorado.

El hecho que se investiga ocurrió, según el denunciante, entre la noche del 13 y la madrugada del 14 de enero último en la comisaría 28 de Bariloche. (foto de archivo)

Las autoridades policiales resolvieron tomar medidas disciplinarias de manera preventiva tras la denuncia que un joven de Bariloche hizo esta semana en la fiscalía. El denunciante afirmó haber padecido una brutal golpiza a manos de un grupo de empleados policiales mientras estuvo demorado en la comisaría 28 de esta ciudad. Aseguró que sufrió una fractura de maxilar y otras lesiones.

Desde la Policía de Río Negro informaron este sábado que “hay cinco efectivos policiales suspendidos”. Indicaron que uno de los funcionarios policiales suspendidos es uno “que andaba con el arma en el procedimiento”, que se hizo en la calle Pasaje Gutiérrez y La Paz. Se trata de un policía de civil que intervino la tarde del 13 de enero pasado, cuando había un tumulto en ese sector de Bariloche como consecuencia de un incidente vial.


Un policía de civil sacó su arma


El empleado policial sacó su arma reglamentaria y presuntamente amenazó al denunciante, que discutía de manera airada con las personas que circulaban en un vehículo de patente chilena, que había arrollado su perro.

Los otro cuatro empleados policiales suspendidos “estaban en la guardia (de la comisaría 28) cuando habría sucedido este hecho”, indicaron desde la Policía.

Maximiliano Franco denunció el 14 de enero último en la fiscalía de turno, a cargo del fiscal de feria Marcos Sosa Lukman, haber sufrido una golpiza brutal a manos de efectivos policiales en la comisaría 28.

En la denuncia, a la que Diario RÍO NEGRO accedió, relató que tras el incidente con los ocupantes del vehículo procedente de Chile, que había atropellado a su perro, intervinieron dos policías que efectuataban tareas de prevención en la calle. Dijo que forcejeó con el empleado policial, que lo había invitado a pelear. Pocos minutos después, llegaron policías en al menos cuatro móviles y dos efectivos de civil, que sacaron y mostraron sus armas.


Golpes en la comisaría


Indicó en la denuncia que lo demoraron y subieron a un patrullero. En el trayecto a la comisaría sufrió los primeros golpes de un efectivo. Cuando entró a la unidad lo llevaron hasta el baño donde cuatro policías lo golpearon. Dijo que le dieron golpes de puño cerrado y patadas en todo el cuerpo.

Después, llegó la médica policial que lo revisó. Según la denuncia, la médica se asombró cuando observó su rostro “todo hinchado” y le preguntó dónde había sido agredido. Respondió que en esa unidad policial.

La médica informó al personal policial que el joven demorado debía ir urgente a la guardia porque tenía lesiones de gravedad. Pero lo mandaron al calabozo. Franco dijo que recién a las 2 del 14 de enero un oficial lo llevó a la guardia del hospital Ramón Carrillo.

Afirmó que le hicieron una tomografía que constató fracturas en el rostro. Horas después, recuperó la libertad y se diriió a la fiscalía para denunciar lo ocurrido. El viernes, el denunciante se constituyó en querellante en la causa, informó el abogado que lo asiste Pablo Calello.

La Policía de Río Negro informó el jueves que “se puso rápidamente a disposición de la Justicia, aportando toda la información requerida para el esclarecimiento del hecho”. También, comunicó que «se inició una investigación interna con el objetivo de determinar lo ocurrido dentro de la dependencia policial y establecer si existió o no una conducta irregular o una mala actuación por parte del personal interviniente».


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