Con menos margen de maniobra, el Gobierno de Javier Milei ya concentra su estrategia en la reelección de 2027
Tras el triunfo a medias con la Ley de Propiedad Privada en el Senado, las distintas facciones del oficialismo -incluidos los sectores alineados con Karina Milei y Santiago Caputo- coinciden en que el objetivo central de la gestión es ganar las elecciones presidenciales de 2027.
Después del triunfo a medias que obtuvo en el Senado con la ley de Propiedad Privada, próxima a ser debatida en Diputados, el Gobierno se dio cuenta que ya la queda poco margen de maniobra y ahora marcó como una de sus prioridades en apuntar a la reelección de Javier Milei en 2027.
Las distintas facciones del oficialismo, incluyendo el entorno de Karina Milei y el ala que sigue a Santiago Caputo, coindicen en que el objetivo central de la gestión libertaria es ganar las elecciones presidenciales por ello buscan redefinir una estrategia de campaña antes de fin de año.
Fuentes de la Casa Rosada manifestaron al sitio Infobae que hay varias estrategias, por ejemplo en las provincias gobernadas por el peronismo, está la intención de presentar candidatos propios. En tanto, en aquellos distritos con gobernadores aliados o con buena sintonía, la estrategia oscilará entre acordar listas conjuntas o habilitar competencias acordadas, analizando la situación «provincia por provincia».
La expectativas electorales del oficialismo para consolidar presencia o disputa fuerte se concentran principalmente en Tierra del Fuego, Mendoza, Salta y la Provincia de Buenos Aires.
El terreno difícil es la Provincia de Buenos Aires que se presenta como campo de batalla. En este área, la estrategia libertaria apunta a encolumnarse detrás del Jefe de Gabinete, Diego Santilli. La apuesta para arrebatarle el territorio al justicialismo depende de que el peronismo se presente dividido, entre los que siguen al gobernador Axel Kicillof y el liderado por la titular del PJ.
La oposición y reformas electorales
El oficialismo aún analiza el escenario político frente a una oposición combativa, pero desprovista de referentes fuertes. En ese marco, los libertarios proyectan una contienda sin Cristina Kirchner -excluida de la competencia electoral por su situación judicial- y señalan a Axel Kicillof como el principal rival en las urnas.
Más allá de evaluar a sus adversarios, el Gobierno busca avanzar con la reforma electoral. La intención principal del Ejecutivo es eliminar o suspender las PASO para evitar que la oposición ordene su interna. De hecho, la Casa Rosada considera esta iniciativa un proyecto clave dentro del paquete legislativo con miras a 2027.
En paralelo, ante la incertidumbre de los calendarios provinciales -con Tucumán como único distrito con fecha ya confirmada-, en el oficialismo se debate la conveniencia de que las provincias opositoras desdoblen sus comicios. El objetivo sería aislar eventuales derrotas locales, confiando en que la figura nacional de Javier Milei traccionará votos en la elección general.
Si bien la intención del Gobierno está en avanzar con la reforma electoral, el oficialismo está atravesando complicaciones para compatibilizar la gestión legislativa con la construcción del frente electoral. Un reflejo de esta situación fue la reciente aprobación en el Senado de la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La normativa para obtener la media sanción tuvo que sufrir drásticos recortes: pasó de seis capítulos a solo dos (más el articulado de formas), perdiendo secciones clave como las de Manejo del Fuego y regulación de tierras por falta de apoyos.
Desde la bancada oficialista reconocieron errores de vocería y complicaciones operativas durante el tratamiento del proyecto; no obstante, confirmaron que ya evalúan una nueva estrategia con miras al debate que se llevará a cabo en la Cámara de Diputados.
A las dificultades en el ámbito legislativo se suman indicadores socioeconómicos adversos que presionan sobre el respaldo social. Mediciones del Índice de Confianza en el Gobierno reflejaron un retroceso del 6,5% en el mes de julio, mientras que las estimaciones del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA) situaron los niveles de pobreza en un 30% y la indigencia en un 6,5% durante el primer trimestre del año.
Para hacer frente a este escenario, la conducción nacional ha intensificado la agenda de política exterior con el propósito de fortalecer la proyección internacional del presidente. La estrategia busca posicionar a Javier Milei como un referente regional y un interlocutor directo de América Latina ante la administración del mandatario estadounidense Donald Trump.
Este posicionamiento ha estado acompañado por nuevos roces diplomáticos, entre los que destaca la escalada de tensiones con el gobierno de Brasil -que derivó en el retiro de su embajador en Argentina, Julio Bitelli- y el respaldo explícito de Milei a la candidatura de Flávio Bolsonaro. La agenda exterior del Presidente incluyó recientemente visitas oficiales a Perú, Ecuador y Colombia, y prevé como próximo paso la organización de una cumbre regional de mandatarios de derecha en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires antes de finalizar el año.
Comentarios