De entidad mixta a mandato múltiple: cómo cambió la Carta Orgánica del Banco Central desde 1935
A lo largo de nueve décadas, el marco legal rector de la autoridad monetaria atravesó cuatro reformas de fondo que reflejaron los virajes en la política económica del país.
Milei anunció la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Foto: NA
La Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) es, desde la creación de la entidad en 1935, la ley marco que fija la naturaleza jurídica, los objetivos institucionales, las facultades normativas y las directrices operativas del organismo.
Cómo cambió la Carta Orgánica del Banco Central
Desde su aparición, este instrumento legal sufrió cuatro modificaciones de fondo. En algunos casos a través del Congreso Nacional y en otros a partir de decretos del Poder Ejecutivo.
La reforma que impulsa el presidente, Javier Milei, pretende limitar la discrecionalidad del poder político de turno y restringir el campo de acción del Banco Central.
La entidad fue creada bajo la presidencia de Agustín Pedro Justo el 21 de marzo de 1935 con la promulgación de la Ley 12.155. El ministro de Economía de esa entonces era Federico Pinedo y el primer titular fue Ernesto Bosch. El gerente general con activa participación en la redacción de la Carta Orgánica era Raúl Prebisch.
En sus orígenes se constituyó como una entidad de carácter mixto, con su capital compuesto por partes iguales entre el Estado Nacional y bancos privados, tanto de capital nacional como extranjero, que operaban en el país. El Directorio reflejó la composición accionaria mixta.
En ese momento se le concedió el monopolio de la emisión de billetes, la regulación del crédito y la supervisión del sistema bancario.
En mayo de 1946 se realizó la primera reforma y se eliminó la participación privada en el capital social del BCRA. De esta forma se nacionalizaron la totalidad de las acciones y la propiedad pasó a ser de forma absoluta del Estado Nacional.
Con este cambio, las funciones de la entidad se reorientaron explícitamente hacia la planificación centralizada del crédito y la promoción de la actividad económica regional e industrial. Los depósitos bancarios quedaron nacionalizados, pasando las entidades comerciales a operar por cuenta y orden del Banco Central.
Luego, en 1973, se avanzó en otras modificaciones y se fijó como prioridad de la institución el financiamiento del desarrollo y la ejecución de la política económica trazada por el Poder Ejecutivo. Este cambio provocó una mayor dependencia del poder político de turno.
En 1992, bajo la presidencia de Carlos Menem, el Parlamento sancionó la Ley 24.144; se aprobó una nueva Carta Orgánica, que buscó devolverle independencia, en línea con las prácticas de los países capitalistas.
La norma estableció la condición del BCRA como entidad autárquica del Estado Nacional, otorgando independencia funcional al Directorio respecto del Poder Ejecutivo en la formulación y ejecución de la política monetaria.
En ese momento, se fijó un mandato único y prioritario: la preservación del valor de la moneda nacional.
Para asegurar dicho objetivo, se prohibió de forma explícita que el Banco Central recibiera instrucciones del Gobierno nacional en el ejercicio de sus facultades. Asimismo, la norma restringió el financiamiento al sector público, limitando la transferencia de recursos al Tesoro únicamente a adelantos transitorios de monto estricto y a la compra de títulos públicos en el mercado secundario bajo parámetros cuantitativos fijos.
Ya en 2012, con Cristina Fernández al frente del Ejecutivo Nacional y con Mercedes Marcó del Pont al frente de la entidad, se sancionó la ley 26.739, que volvió a ampliar sus objetivos, y es la que rige actualmente.
La reforma sustituyó el objetivo prioritario y exclusivo de preservación del valor de la moneda por la formulación de un mandato múltiple.
Así se estableció que el Banco Central tiene por finalidad promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social, debiendo coordinar su accionar en el marco de las políticas fijadas por el Gobierno nacional.
La ley introdujo además modificaciones en la utilización de las reservas internacionales, autorizando el uso de las reservas calificadas como «de libre disponibilidad» para el pago de deudas financieras del Estado nacional.
Eran los tiempos en que ya la falta de dólares acuciaba al kirchnerismo y de esta forma se habilitó la posibilidad de tomar los dólares de las reservas para el pago de la deuda.
Asimismo, se elevaron los límites para el otorgamiento de adelantos transitorios al Tesoro Nacional, introduciendo cláusulas extraordinarias que ampliaron el margen de asistencia financiera directa al sector público. Por esta vía se financiaba el déficit fiscal.
En consecuencia, la reforma que propone Milei borra todas las modificaciones de 2012 y vuelve a una Carta Orgánica con el espíritu que en 1992 había diseñado Carlos Menem.
Corresponsalía Buenos Aires
La Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) es, desde la creación de la entidad en 1935, la ley marco que fija la naturaleza jurídica, los objetivos institucionales, las facultades normativas y las directrices operativas del organismo.
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