Empresas y consumidores no ven mejoras en el corto plazo y crece el desgaste en la imagen del Gobierno

El último informe de actividad del INDEC volvió a mostrar a los bancos, a las petroleras, a las mineras y al agro como los principales ganadores, y a la industria, la construcción y el comercio en la zona roja.

Por Roberto Pico

Sin derrame desde los sectores ganadores del modelo hacia el resto de la sociedad, consumidores y empresas no ven cambios sustantivos en la marcha de la economía en el corto plazo, lo cual es una amenaza para el nivel de aceptación del Gobierno nacional.

En las últimas horas se conoció una serie de datos que ratifican la continuidad del escenario de “economía a dos velocidades” que se gestó desde los albores de la administración libertaria.

El último informe de actividad del INDEC volvió a mostrar a los bancos, a las petroleras, a las mineras y al agro como los principales ganadores, y a la industria, la construcción y el comercio en la zona roja.

Este jueves se conocieron datos que muestran que, una capa más abajo, el descontento social crece. El Indice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora la Universidad Di Tella sumó el tercer mes consecutivo en caída.

La caída en abril fue de 5,8% con relación a marzo y de 10,1% respecto al mismo mes del año pasado. El retroceso se suma a los ya ocurridos en marzo (5,3%) y febrero (4,7%).

El dato novedoso del informe que realizó la casa de estudios es que el deterioro se profundizó en los sectores de menores ingresos, que habían sostenido las expectativas favorables en los meses anteriores. Incluso es el segmento de la población que mantiene apoyo estatal mediante planes sociales.

Sin embargo, en abril el índice se desplomó 11% en lo que refiere a cómo percibe su situación personal y casi 17% en lo que respecta a la posibilidad de mejorar la calidad de sus bienes durables, o sea, poder de compra.

Entre los tramos de mayores ingresos la situación es muy distinta. La caída de expectativas favorables sobre su situación personal fue  de apenas 1%.

Otro aspecto relevante es que esta vez el impacto es más fuerte en el interior del país, donde Milei sostenía con mayor fuerza su imagen. El indicador se desplomó 10,5% fuera del AMBA, aunque conserva el valor absoluto más alto de todo el territorio. En contraposición, en el Gran Buenos Aires se encuentra la peor situación, lo cual coincide con el impacto de la crisis.

Empresas


El cambio de perspectiva en la población también se ve reflejado en los empresarios, especialmente en los dedicados al consumo masivo.

La encuesta a los principales responsables de supermercados y mayoristas que publicó el INDEC reveló que cuatro de cada 10 de ellos consideran que la situación de su compañía es mala.

Ante la consulta de cuál es el principal factor de deterioro casi el 60% respondió que es la baja demanda.

Para el período abril-junio, el 70% no espera cambios y un 14% aguarda una caída y apenas un 16% cree que la situación mejorará.

Estas perspectivas están fundadas en una tendencia negativa que no cambia.

El INDEC informó este jueves que la cantidad de unidades vendidas en supermercados en febrero (es una información que suele llegar con 45 días de rezago) cayó 3% en forma interanual. En el caso de los centros mayoristas la baja fue de 1,2%, mientras que en los shoppings se ubicó en 2,1%.

A su vez, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) también publicó hoy su indicador de consumo que reveló una baja en marzo de 1,3% interanual y una merma de 0,5% contra febrero, incluso descontando los factores estacionales como los feriados que impactaron en ambos meses.

“La aceleración de la inflación durante marzo llevó a que la variación mensual traspase la barrera del 3% y así acumule siete meses consecutivos de incremento. La nueva aceleración inflacionaria actúa minando los ingresos de los hogares, y con ello, su capacidad de consumo”, señaló el informe.

La CAC marcó que “de cara a los próximos meses será fundamental monitorear la evolución de los precios y analizar si, en línea con las previsiones disponibles, efectivamente se reanuda un sendero desinflacionario”.

Las cifras sirven para consolidar los motivos de la caída de la confianza del consumidor y del deterioro de la imagen del Gobierno.

Corresponsalía Buenos Aires.


Sin derrame desde los sectores ganadores del modelo hacia el resto de la sociedad, consumidores y empresas no ven cambios sustantivos en la marcha de la economía en el corto plazo, lo cual es una amenaza para el nivel de aceptación del Gobierno nacional.

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