En el Día de la Industria, empresarios alertan por baja en el mercado interno y piden mejores estrategias al Gobierno
Miembros empresariales e inversores internos piden soluciones y claves estratégicas al Gobierno de cara al mercado interno para el último tramo del 2026.
La industria manufacturera atraviesa una recesión debido a la parálisis del consumo interno, la cual se posiciona como el principal obstáculo para sostener los niveles de producción. Ante este escenario, varios miembros empresariales e inversores nacionales exigen respuestas y medidas estratégicas al Gobierno.
De acuerdo con la última Encuesta de Tendencia de Negocios elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el malestar entre los ejecutivos fabriles se intensifica ante la falta de medidas gubernamentales que impulsen la actividad local.
El relevamiento oficial precisa que el 52,9% de los industriales consultados considera que la «demanda interna insuficiente» es la traba más determinante para aumentar su volumen de producción.
Esta cifra refleja un un resultado poco alentador y progresivo de la actividad doméstica, registrando una suba en comparación con el 51,8% reportado en la medición realizada tres meses atrás.
Aunque la pérdida de dinamismo en el consumo abarca la mayor preocupación del empresariado, existen otros factores secundarios que impactan en la operatividad de las plantas. Entre ellos, la competencia con productos importados representa el principal problema para el 10,2% de las firmas, mientras que la incertidumbre económica afecta al 7,4% y las dificultades financieras inciden en un 4,2% de los casos.
Empresarios reclaman medidas al Gobierno para modificar los registros del mercado interno
Ante esta situación, referentes fabriles de diversas ramas de la actividad económica expresan su preocupación de manera contundente y reclaman al Poder Ejecutivo nacional la implementación urgente de políticas públicas dirigidas a incentivar la demanda interna y revertir la pérdida de dinamismo en las ventas.
Los registros presentados por Indec encabezan la lista de dificultades operativas, superando a otros condicionantes como la competencia con productos importados, la incertidumbre en las variables económicas globales y las barreras de financiamiento para las pequeñas y medianas empresas.
Las entidades representativas del empresariado instan al Gobierno nacional a delinear medidas concretas que dinamicen el poder adquisitivo, promuevan la inversión y eviten un mayor deterioro del empleo formal en las distintas economías regionales e industrias manufactureras del país.
Cuál es el diagnóstico industrial en el mercado interno
El diagnóstico de la coyuntura actual por parte de las empresas confirma la severidad del escenario económico actual. Un 49,7% de las compañías afirma que su cartera de pedidos se encuentra «por debajo de lo normal«, en contraste con apenas un 2,8% que la percibe «por encima de lo normal«, lo que arroja un balance neto marcadamente negativo del -46,9%.
A la par del estancamiento comercial, la percepción sobre el estado general del negocio refleja un pronunciado pesimismo. El 28,1% de las industrias califica su situación actual como «negativa«, mientras que tan solo un 6,6% la define como «positiva«, mostrando el fuerte impacto de la recesión sobre el entramado productivo.
Las dificultades operativas se traslucen de forma directa en las finanzas corporativas y en la sostenibilidad de las firmas. Un 23,6% de los directivos sostiene que el estado financiero de sus empresas es «negativa«, panorama que implica trabas en el financiamiento, ya que el 31,4% reporta severas complicaciones para acceder al crédito bancario.
Expectativas industriales: prevén menor demanda y recortes en el volumen fabricado
Las proyecciones hacia el corto plazo tampoco muestran signos de recuperación para el mercado doméstico. Respecto al comportamiento del consumo en los próximos tres meses, el 22,0% de los empresarios prevé que las ventas disminuirán aún más, superando ampliamente al 17,0% que proyecta algún incremento, lo que deja un balance neto negativo de -4,9%.
Esta baja expectativa en la demanda impacta de lleno sobre la planificación del volumen fabricado y la estabilidad laboral. En ese sentido, un 16,1% de las firmas anticipa un recorte en sus niveles de producción para el próximo trimestre, mientras que solo un 13,0% estima que logrará elevar sus ritmos de actividad.
La retracción acumulada de la industria se evidencia claramente en el nivel de Utilización de la Capacidad Instalada informado por el Indec para junio de 2026, el cual promedió un 59,1% general. Sin embargo, los sectores vinculados al consumo duradero muestran más de la mitad de sus instalaciones paralizadas.
Entre los rubros afectados, los productos de caucho y plástico operan a un magro 41,0% de su capacidad. Por su parte, la industria metalmecánica, excluyendo al sector automotriz, trabaja al 41,5% de su potencial frente al 45,9% registrado en junio de 2025, en tanto que la producción automotriz funciona a un 45,5% de su capacidad productiva.
Con información de IProfesional.
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