Freno al acuerdo Mercosur-UE: el Parlamento Europeo lo paralizó y lo envió a la Justicia
En una votación ajustada, la cámara legislativa envió el tratado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Cuestionan la validez legal del mecanismo de "reequilibrio" y la forma de aprobación exprés. La Comisión Europea lamentó la decisión.
El histórico acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, que acababa de ser celebrado como un hito geopolítico, sufrió hoy un revés dramático. Apenas cuatro días después de su firma en Asunción, el Parlamento Europeo aprobó una moción para remitir el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), paralizando de facto el proceso de ratificación.
La maniobra legislativa congela la implementación del pacto por un plazo indeterminado. Según estimaciones del propio tribunal, este tipo de dictámenes sobre compatibilidad legal suelen demorar entre 18 y 24 meses, aunque los jueces podrían priorizar el caso dada su magnitud política.
Un giro inesperado
La decisión se tomó este miércoles en Bruselas tras un debate caldeado que dividió a la cámara. La moción se aprobó por un margen mínimo: 334 votos a favor, 324 en contra y once abstenciones.
El resultado expone la fractura interna en Europa respecto al vínculo con Sudamérica. El bloqueo llega menos de una semana después de la foto oficial de la firma, realizada el sábado pasado en el Banco Central de Paraguay, lugar simbólico de nacimiento del bloque sudamericano.
Por qué se frenó el acuerdo Mercosur-UE
¿Qué es lo que cuestionó el Parlamento? La moción pone la lupa sobre dos aspectos técnicos clave que, según los legisladores, podrían violar los tratados comunitarios:
- El mecanismo de reequilibrio: se pone en duda si este instrumento, incluido en el pacto, afecta la «autonomía regulatoria» de la Unión Europea para dictar sus propias normas.
- La «vía rápida» de aprobación: cuestionan la base legal elegida por la Comisión Europea, que permitía ratificar los capítulos comerciales del acuerdo sin pasar por la aprobación individual de cada uno de los parlamentos nacionales (un atajo diseñado justamente para evitar bloqueos locales).
Enojo de la Comisión y la sombra de Donald Trump
La reacción del Ejecutivo europeo fue inmediata. La Comisión Europea lamentó profundamente la decisión parlamentaria. «Las cuestiones planteadas no están justificadas porque ya las hemos abordado de manera muy profunda», disparó Olof Gill, portavoz comunitario, visiblemente molesto con la traba legislativa.
El freno judicial ocurre en un contexto global de altísima volatilidad. Voces dentro del propio Parlamento habían desaconsejado dilatar el acuerdo ante las amenazas arancelarias de Donald Trump, reactivadas tras el reciente despliegue de tropas en Groenlandia por parte de ocho países europeos. Para el sector que apoyaba el pacto, cerrar filas con el Mercosur era una jugada estratégica de defensa comercial que hoy queda en suspenso.
Con información de AP, AFP, Reuters e Infobae.
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