Misa por el papa Francisco: coincidieron Manuel Adorni y Axel Kicillof, pero faltó Victoria Villarruel
A un año de la muerte del Papa Francisco, dirigentes de todo el arco político participaron de una misa en la Basílica de Luján marcada por gestos de unidad, aunque la ausencia de Victoria Villarruel dejó en evidencia que las tensiones siguen latentes.
La Basílica de Luján fue escenario de una misa cargada de simbolismo político y religioso, al cumplirse el primer aniversario de la muerte del papa Francisco. La ceremonia reunió a referentes de distintos espacios que, por unas horas, dejaron de lado sus diferencias.
El arco político se unió por Francisco, pero Victoria Villarruel marcó distancia
El acto, que comenzó a las 17, contó con la presencia de integrantes del Gobierno nacional, entre ellos el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, en una postal poco habitual en el actual escenario político.
Sin embargo, la vicepresidenta Victoria Villarruel decidió no asistir. Según trascendió, la titular del Senado evitó participar para no convalidar “una foto incómoda” definida por la organización, que implicaba compartir ubicación con el ministro coordinador. Pese a su ausencia, anticipó que realizará un homenaje propio al pontífice argentino.
La misa fue presidida por Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina, y se constituyó como el acto central en el país para recordar a Jorge Bergoglio, fallecido el 21 de abril de 2025 en el Vaticano. La convocatoria reflejó el impacto transversal de su figura, capaz de reunir, incluso en la conmemoración de su partida, a sectores habitualmente enfrentados.
En torno al evento, todo transcurrió en total normalidad. Con un salón colmado, la primera fila de asientos mostró a Bartolmé Abdala, presidente provisional del Senado; Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados; Adorni; Diego Santilli, ministro del Interior; y Alejandra Monteoliva, jefa de Seguridad, entre otros.
En la otra hilera estuvieron el mandatario bonaerense junto con distintos funcionarios, intendentes de la provincia y legisladores, como el senador nacional Wado de Pedro, que escucharon la homilía a cargo del arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).
La exposición no tuvo sorpresas. Tal como se preveía, Monseñor Colombo habló de la necesidad de aprender del legado del pontífice argentino y a “superar las divisiones que persistieron durante su papado”, tanto en la sociedad como en el propio clero. Y recalcó la posibilidad de que la sociedad se una gracias al acto: “Nos alegra y anima a seguir construyendo juntos una patria de hermanos”.
Luego de casi una hora, y en medio de fieles que se reunieron en recuerdo de Jorge Bergoglio y que cantaron por él, finalizó la actividad, sin cruces entre representantes libertarios y peronistas.
NA
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