Javier Milei se convirtió en el presidente con más jefes de Gabinete en un mismo mandato: cuatro en dos años y medio

Un informe de la Universidad Austral analizó la "devaluación" del cargo y advirtió sobre el desgaste institucional de una figura creada en la reforma constitucional de 1994.

Por Redacción

El presidente Javier Milei encabezó esta tarde la ceremonia de asunción de Diego Santilli.

La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete convirtió a Javier Milei en el presidente argentino que más jefes de Gabinete tuvo durante un mismo mandato desde la creación del cargo en la reforma constitucional de 1994.

Así lo señala un informe elaborado por el director del Observatorio de la Calidad Institucional de la Universidad Austral, Marcelo Bermolén, quien advirtió sobre una progresiva «devaluación» de la figura del jefe de Gabinete dentro del esquema institucional del Poder Ejecutivo.

Según el estudio, la designación del exministro del Interior Diego Santilli como reemplazante de Adorni elevó a cuatro el número de funcionarios que ocuparon ese cargo en apenas dos años y medio de gestión, un récord desde la creación de la figura constitucional.

«La gestión de Javier Milei acumula una marca inédita: cuatro jefes de Gabinete en dos años y medio, un récord desde la incorporación del cargo a la Constitución Nacional», sostiene el informe.

Los cuatro jefes de Gabinete de Milei


La administración libertaria comenzó el 10 de diciembre de 2023 con Nicolás Posse al frente de la Jefatura de Gabinete. Su permanencia fue breve: renunció en mayo de 2024 en medio de tensiones internas y diferencias con el entorno presidencial.

Tras su salida, el cargo fue ocupado por Guillermo Francos, quien permaneció hasta octubre de 2025, cuando fue reemplazado por Manuel Adorni.

La gestión de Adorni concluyó el pasado 27 de junio, luego de una serie de investigaciones judiciales y cuestionamientos públicos que derivaron en su renuncia. Su lugar fue ocupado por el exministro del Interior, Diego Santilli.

La «devaluación» de un cargo pensado como un «súper ministro»


El informe elaborado por Bermolén sostiene que la figura del jefe de Gabinete fue perdiendo progresivamente el peso político e institucional que los convencionales constituyentes imaginaron al momento de la reforma de 1994.

«La figura del jefe de Gabinete perdió brillo, prestigio y peso real. Lo que originalmente se pensó como un primus inter pares o un ‘súper ministro’ de un sistema semiparlamentario terminó convirtiéndose en un ministro coordinador devaluado y un subordinado de confianza del Presidente», señala el estudio.

La investigación sostiene además que el desgaste de la función alcanzó durante los últimos años niveles inéditos dentro del sistema democrático argentino.

El trabajo académico afirma que el cargo atraviesa actualmente «el mayor desgaste de la historia democrática» y advierte sobre una «acumulación de récords negativos» que, según el análisis, se profundizó durante la administración de Javier Milei.

En particular, el informe menciona el caso de Manuel Adorni, quien dejó el cargo mientras era investigado por presunto enriquecimiento ilícito y enfrentaba diversas denuncias y cuestionamientos públicos.

Para Bermolén, la sucesión de cambios en un puesto concebido originalmente como eje de coordinación política y administrativa evidencia una pérdida de relevancia institucional de la función.

Otro de los puntos abordados por el estudio refiere a la acumulación de funciones por parte de quienes ocupan la Jefatura de Gabinete.

El informe cuestiona que el funcionario designado desempeñe simultáneamente otras responsabilidades públicas o privadas, situación que, según sostiene, se verificó durante la gestión de Manuel Adorni, quien además ejercía funciones vinculadas a YPF.

«No parece una práctica sana que quien ejerza la Jefatura de Gabinete ostente otros roles, más allá del asignado constitucionalmente, y no lo haga en exclusividad», advierte el documento.

Un diseño constitucional que nunca terminó de consolidarse


En sus conclusiones, Bermolén sostiene que el modelo institucional imaginado durante la reforma constitucional de 1994 nunca logró consolidarse en la práctica política argentina.

«Su pretendido rol de instituto de una democracia semiparlamentaria, con superioridad sobre sus pares, manejo pleno del Gobierno y moción de censura por parte del Congreso, es en la práctica una utopía, más allá de los deseos de los convencionales constituyentes autores de la reforma de 1994», concluyó el especialista.

Con la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete, Javier Milei inauguró un nuevo capítulo en una gestión que, en apenas dos años y medio, ya registró la mayor rotación de ocupantes del cargo desde su creación hace más de tres décadas.


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