La aprobación del pliego de la jueza Michelli abrió una nueva etapa en el equilibrio interno del Gobierno
La senadora nacional, Patricia Bullrich, sigue marcando diferencias con el oficialismo y las internas dentro de la mesa política quedan cada vez más en evidencia. El último quiebre se reveló durante la sesión que aprobó el pliego que Javier Milei había pedido retirar.
La senadora Patricia Bullrich demostró su volumen político tras tomar distancia de las directivas del presidente Javier Milei y la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, luego de que el Senado aprobara el pliego de la jueza Verónica Michelli.
Una sesión que reveló más tensiones internas en la mesa política del Gobierno
La semana pasada la Casa Rosada había frenado su nombramiento para el Tribunal Oral Federal 3 de La Plata tras un pedido del presidente, sin embargo la disposición no se logró concretar.
Al respecto, una importante fuente del Gobierno, indicó: «Patricia sabía que tenía margen. Leyó las circunstancias, tiró de la cuerda porque sabía que podía». Cabe recordar que desde el inicio, la jefa del bloque de senadores de LLA, se había mostrado en contra de la decisión de Milei de retirar el pliego de Michelli, como así también la vicepresidenta, Victoria Villarruel.
La postura de la legisladora obligó a una revisión del esquema de poder, demostrando que posee vuelo propio y capacidad negociadora para alterar los planes de la administración central. Sin embargo, desde el Ejecutivo minimizaron la capacidad de la senadora y celebraron la aprobación de 73 pliegos que formaban parte del plan oficialista de diseñar un nuevo Poder Judicial.
La postura de ambas alas se traduce en una puja interna por cumplimentar el objetivo. En este contexto, un alfil libertario reconoció que «no es ni más ni menos que una dispuesta de poder».
La sesión del jueves fue un caos, en la misma no se respetó lo acordado en la reunión de labor parlamentaria y hay quienes afirman que todo fue producto de la cantidad de posturas que confluyen en la mesa política liderada por Karina Milei.
Desde el karinismo aseguran que la discrecionalidad de tratar 50 pliegos y no 73 eran en principio, los deseos de Bullrich de involucrarse en el diseño de las ternas judiciales. De esta manera justificaron así la decisión de después sumar en esa misma jornada el tratamiento de otros 23 pliegos judiciales.
«Fue mala praxis», respondieron desde el sector que responde al asesor presidencial Santiago Caputo sobre la incorporación de Michelli quien era candidata del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Sin embargo, su postulación no conformó los ideales del propio mandatario.
Más allás de los resultados judiciales, lo cierto es que el debate legislativo de la semana pasada dejó en evidencia los momentos de tensión que atraviesa el oficialismo signados por las diferencias internas existentes en la cúpula de poder que parecen no tener solución. A la conocida tensión que creció entre los vértices del triángulo de hierro, se sumó el de la senadora Patria Bullrich.
La senadora no solo tomó distancia respecto a la situación judicial de Manuel Adorni, sino que también eligió desacatar una orden directa de Karina Milei, la funcionaria de mayor poder dentro del Gabinete. No lo dicen a viva voz, pero desde ese momento se rompió el trato entre la secretaria presidencial y la jefa de bloque libertario en el Senado.
Este panorama complica cada vez más el escenario para el próximo año donde habrá que ver si La Libertad Avanza logra reducir sus diferencias antes de empezar con una campaña electoral para apuntar a una reelección del presidente Javier Milei.
Con información de Noticias Argentinas
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